Coctelera

Muy buenas, Maginito. ¿Cómo le gusta el ambiente? ¿Lo cree buenito o malito? Sin duda alguna que usted tiene más cosas que el carajo para escoger: el juicio Vincho-Hernani, la convención del PLD, la que preparan el PRSC y el PRD, los precios de los medicamentos por las nubes y los políticos, medio vagos al fin, fuñendo a más no poder. ¿Se queja usted? Pues usted no es más que un gandío, que merece que le impongan una sanción consistente en escuchar, seis horas al día, “interpretaciones” del ya famoso “regatón”, escríbalo así, y su mamacita si quiere ligar algo de ratón con esa “música”…

Anoche unos cuantos deslenguaditos políticos rumoraban que se podría producir, o ya se produjo, cierto acuerdo político entre los dirigentes peledeístas Jaime David Fernández Mirabal, exvicepresidente del país, el senador José Tomás Pérez y el combativo Luis Inchausti. Algo es muy cierto exista o no exista el acuerdo: ninguno de los tres favorece al influyente secretario de la Presidencia, Danilo Medina, un antiguo aspirante a la presidencia del país y de quien se asegura que buscará la nominación presidencial para los comicios del 2008, aún cuando hay quienes consideran que el presidente Leonel Fernández tratará de repostularse, aunque se necesite una reforma estatutaria peledeísta…

Anoche me decía un amigo que el siempre espectacular edificio del Palacio de Bellas Artes será objeto de una profunda remodelación. Ya allí se construye un parqueo soterrado, que vendrá a resolver parcialmente problemas existentes. El Palacio de Bellas Artes es una de las más imponentes construcciones realizadas durante la dictadura de Rafael L. Trujillo y hoy no hay dinero para una edificación de su envergadura. La bella obra se levanta en la avenida Independencia, cerquita de la siempre asquerosa playa de Güibia. El Palacio de Bellas Artes fue inaugurado el 16 de mayo de 1956 y su construcción estuvo a cargo del archiconocido y capacitado ingeniero Bienvenido Martínez Brea (Bebecito). El diseño de la siempre bella edificación fue obra del talentoso diseñador santiagués Cuqui Batista, una persona humilde que jamás ha hecho ostentación alguna. El Palacio de Bellas Artes formó parte del denominado Plan Bienal de Construcciones Escolares, por medio del cual se levantaron noventaicinco planteles en todo el país. Si la memoria no me falla, el doctor Joaquín Balaguer era el secretario de Educación y Bellas Artes durante el desarrollo del programa, que estuvo a cargo de la firma Ingenieros Asociados, C. por A., de la cual Bebecito Martínez era presidente. Vale apuntar, en cuanto al Palacio de Bellas Artes se refiere, que siempre circularon los rumores de que la concepción original de la obra fue modificada por instrucciones de la esposa del dictador, señora María Martínez de Trujillo, al parecer una ingeniera frustrada, y que por eso aparecen tantos espacios pequeños e infuncionales…

El Fondo Monetario Internacional (FMI) desea más impuestos en la República Dominicana. Es justo y necesario. Los policías internacionales —la madre de quien les llame usureros— aspiran que los impuestos alcancen un cuatro por ciento del Producto Interno Bruto de la nación. Los muchachos del FMI quieren sus cuartos, no les importa un carajo que se reviente a los infelices. Además, los globalizadores tienen una fórmula que no falla para acabar con la pobreza: desaparecer a los pobres. Tiene también razón el FMI al querer más cargas tributarias, pues aquí no se pagan impuestos, el costo de vida baja considerablemente, los alimentos están por el suelo y lo mismo se puede decir del precio de los medicamentos. Ante esa situación, los muchachones del FMI quieren sus ajustes, pero se olvidan de algo importante, y es que algún día es a ellos a quienes se ajustará algo…

Magino, hay algo que nunca acabaré de entender. Si es cierto que en la corcertación de préstamos con bancos extranjeros, durante la pasada administración, se repartieron comisiones y se hicieron vagabunderías, no sé por cuáles motivos los funcionarios que hacen las denuncias no citan los nombres de quienes cobraron las comisiones, de los bancos foráneos que intervinieron el asunto y se somete a la justicia a los ladronazos. Generalizar no es bueno. Amén.