Coctelera

El doctor Juan Monegro  es asesor de la Secretaría de Estado de Economía, Planificación y Desarrollo. Si es por su forma de expresarse, se ve a leguas que se trata de un técnico, nunca de un político. El doctor Monegro no se anduvo por las ramas para expresar que a partir de junio o julio próximos, la población tendrá que pagar más caro el servicio  de energía eléctrica y el gas propano subsidiado.

Las constantes alzas en el precio del petróleo obligarán al gobierno, de acuerdo al doctor Monegro, a compartir con los consumidores el monto de los subsidios que hoy se otorgan a los productores de energía y a un GLP “focalizado”…

Esa es,  al parecer, la cruda realidad, aun cuando se escucha a políticos en campaña afirmar que tienen programas para reducir el costo de la energía y el suministro del GLP. Monegro aseguró que, cada mes, se consumen 36 millones de galones de GLP, de los cuales 32 millones de galones son subsidiados. El grueso de ese consumo corresponde al transporte terrestre. Monegro estima que el monto destinado a subsidios de la energía y del GLP es de unos 31,000 millones de pesos, monto que se agotará en junio o julio venideros.

No sé si las declaraciones del doctor Monegro son oportunas o inoportunas desde el punto de vista electoral del gobierno al cual sirve. Lo que si es clarito, amigo Magino, es que se trata de una nueva advertencia de que con la realidad no se juega, aun cuando se puede presumir que el gobierno mantendrá hasta donde le sea posible los dañinos subsidios al consumo…

Magino,  como que al doctor Waldo Ariel Suero, jefe del gremio médico, le duele un tantito la actuación del presidente Leonel Fernández, en la reciente cumbre de Río efectuada en esta ciudad, pues la saca a relucir a cada rato. Por cierto, Magino, fíjese en las coincidencias: el pasado viernes, día de la quinta huelga de 24 horas en hospitales del Estado, en lo que va del año, el presidente Fernández y su esposa Margarita Cedeño de Fernández acudieron al hospital infantil Robert Reid Cabral, donde se pusieron en funcionamiento dos plantas del centro, rehabilitadas con el patrocinio de la Primera Dama y con el concurso del gobierno de Taiwán que aportó un millón de dólares.

Lo cierto del caso es que la rehabilitación está chulámbrica y equipada con tecnología de punta. Lo que importa ahora es que las plantas y los costosos equipos sean mantenidos debidamente. Y otra coincidencia: el doctor Ariel Suero figura en la nómina de ese Reid Cabral rehabilitado….

Investiguen  bien, pero muy bien, lo del fuego de una factoría de arroz en San Juan de la Maguana.