Coctelera

Mi querido Magino,  muy bien hizo el presidente Leonel Fernández al disponer que se permitiera la marcha-piquete que hará hoy el Foro Social Alternativo  para protestar por la dilación de la Suprema Corte de Justicia en conocer un recurso que interpuso en el sonadísimo caso de la Sun Land. El mandatario, desde Estados Unidos, revocó una prohibición dictada por el secretario de Interior y Policía…

Magino,  el Financial Times, de Londres, publica un informe sobre los alimentos en el mundo, informe que a cualquiera produce “esteriquitos”, como se decía cuando uno era muchacho. El prestigioso diario londinense expresa que gobiernos de países en vías de desarrollo impulsan las importaciones y frenan las exportaciones para anticiparse a nuevas alzas en los precios de los alimentos. El periódico señala que Arabia Saudita redujo los impuestos a la importación de muchos alimentos, incluyendo aceites comestibles, lácteos y aves caseras y colocó tasa cero para las compras de trigo…

India,  mi viejo querido, quitó todas las cargas tributarias a los aceites y prohibió las exportaciones de arroz. Caro Magino, Vietnam es el tercer mayor exportador de arroz en todo el mundo y acaba de recortar el 11 por ciento del cereal a exportar. El Financial apunta que el cambio es radical, pues se tenía entendido que las altas tasas impositivas a las importaciones estaban dirigidas a proteger a los agricultores y a los consumidores de la escasez y de los elevados precios. Ahora bien, mi amigo Magino, ¿qué pasaría si esa nueva política provoca escaladas de precios al subir la demanda de alimentos, especialmente de China y de la India? ¿No sería el remedio peor que la enfermedad?…El arroz, viejo comesolo, es considerado básico en la dieta y también un artículo político en muchos países, incluyendo el nuestro. Pues bien, caro amigo del alma, el precio del cereal ha aumentado entre  12 y  14 por ciento, debido al alza, tal vez exagerada, en los precios de los abonos químicos y hasta de los sacos vacíos. Se espera que nuevas alzas en los precios del cereal afecten, sensiblemente, a los países pobres de Asia, África y América Latina y esas alzas se estiman como inevitables, dado que el consumo crece por encima de la producción. Todos vamos a gritar, viejo Magino, cada vez que suban los precios de los alimentos. Y gritaremos con sobrada razón, por poco previsores, por especuladores groseros, por irresponsables tolerantes, por querer vivir como ricos en un país pobre. Es, charlatán de aldea, la de joderse o no haber nacido.