Coctelera

Buenas, don Maginito. “El Nacional” de ayer trae una historia, en base a una serie de reportaje que dirige el inquieto y capacitado Huchi Lora, que debe mover la acción pública, sin dilación alguna, sin cuentos de camino y sin padrinazgos de los que son tan familiares.

Lora revela —y el director del Consejo Estatal del Azúcar lo confirma— que un coronel de la Fuerza Aérea Dominicana (FAD) fue sorprendido en los precisos instantes en que dirigía el desmantelamiento de 72 tramos de 12 pies de rieles de ferrocarril propiedad de un ingenio estatal. Una patrulla policial y gente de seguridad del CEA descubrió la operación, pero se sobrentiende que “donde manda capitán no manda soldado”. Mire, Maginito, no hay que dar muchos detalles de esta vaina para reclamar al gobierno, con la Secretaría de Estado de las Fuerzas Armadas a la cabeza, que indague cuanto ha ocurrido y aplique los correctivos de lugar, por su propio bien y por el bien del país. De sobra se sabe, y Huchi lo trabaja admirablemente, que centenares y hasta miles de millones de pesos en propiedades de los ingenios estatales han sido canibalizados en los últimos años. Como se presume también, Juan de los Palotes no puede sustraer rieles, no puede robar alambres ni veinte mil firmas más. Para hacer esas “travesuras” hay que estar muy bien apoyado. Y créame, Maginito, ¿no ha llegado aún el tiempo de sancionar a estos jodidos ladronazos que entienden que heredaron el país?… La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) aspira un presupuesto de seis mil millones de pesos para el 2007. ¿Y para qué? ¿Para mantener vagos? ¿Para sostener intereses particulares en detrimento de más de 160,000 estudiantes que solo saben reclamar “derechos” cuando se trata de los políticos partidaristas? ¿O es qué, acaso, en la UASD, no saben que es el pendejo contribuyente el que sostiene esa casa que debe ser de estudios y no refugio de unos cuantos que entienden que el 2006 es 1970?… Al Fondo Monetario Internacional (FMI) poco o nada le importa que la sociedad dominicana reviente. Y eso es, también, culpa de los gobiernos que hemos sufrido por aquí. La irresponsabilidad oficial de años y años provocó que se llamara al FMI. No pudimos disciplinarnos por nuestra cuenta y de fuera vinieron a hacerlo pero al FMI le interesan sus cuartos. Ahora mismo, funcionarios del gobierno hablan de que el FMI le ha ofrecido un “coctel” para que escoja gravámenes. Lo que no dicen es que se trata de un “coctel Molotov”. Hay tributo hasta para respirar. Por eso, viejo sinvergüenza, hace muy bien el presidente Leonel Fernández en oír distintas voces antes de tomar una decisión con la “rectificación” fiscal, aunque al Coctelero le gustaría eso con un fiscal que rectifique, sobre todo cuando de robos al Estado se trata. Al Presidente le han puesto una papita dura en las manos y cabe esperar que pueda salir a flote… Y ya que hablamos del Presidente, mi querido Magino, a este funcionario del Estado le dan tolete como quiera. Ahora es por haber patrocinado un torneo de golf y haber asistido a la inauguración de una muestra de cine. ¡Bien hecho en ambos casos! En cuanto al cine se refiere, lo lamentable es que el Presidente tuviera que ver tremendo clavo como “La Ciudad Perdida”, pero es clarito que el cine filmado en Santo Domingo puede dejar muchos beneficios económicos a este país y difundir su imagen en el exterior. Lo mismo se puede decir del golf. Será un deporte de élite o lo que usted quiera, pero esa aristocrática actividad mueve más recursos que cualquier espectáculo de lucha libre, que lo que hace es provocar gastos. Y aunque duela decirlo, Jack Nicklaus trabajando en el país es más beneficioso, para la imagen externa dominicana, que los tres partidos tradicionales moviendo sus convenciones… El ingeniero César Sánchez, ex administrador de la CDEEE, afirma que se puede bajar la tarifa de energía en un 23 por ciento sin necesidad de revisiones. ¡Oigan la bulla! César Sánchez, mi querido Magino, es un conocedor profundo de las interioridades de la CDEEE y tiene que saber cuanto dice. ¡Esperemos!…o Muy merecido el homenaje que las Cámaras ofrecerán a Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez. Del purpurado dominicano se puede disentir, se le puede considerar hasta un hombre controversial en muchos de sus juicios, pero lo que es bien cierto es que es una persona firme en sus convicciones, coherente hasta la tambora y a quien no le tiembla el pulso para decir sus verdades. Muchas de sus opiniones son rebatidas y se hace bien con eso. A veces como que se mete en temas muy difíciles, pero por encima de todas las cosas, es el cardenal López Rodríguez un hombre sincero. Muchos hombres como él le hacen falta a esta sociedad en la cual la hipocresía no es una pendejadita.