Coctelera

¿Es necesario,  mi querido Magino, ampliar a seis años el actual período de los legisladores, síndicos y regidores, en caso de que se reunifiquen los comicios presidenciales y los llamados parciales? ¿No sería más conveniente a la débil democracia dominicana, que los legisladores, síndicos y regidores electos en el 2010 concluyan su mandato en el 2012 junto al presidente y vicepresidente de la República? No está de más decir que legisladores, síndicos y regidores fueron electos por un período de cuatro años.

Si se quiere “unificar” las elecciones y reducir a dos años el mandato de los legisladores, los síndicos y los regidores, tendrá que modificarse la Constitución en ese sentido, fijándose, al mismo tiempo, la fecha de los comicios, digamos el último domingo de abril para los parciales y manteniendo el 16 de mayo para los presidenciales…

Ahora mismo,   como están configuradas la Cámara de Diputados y el Senado, se explica que tanta gente quiera la prolongación. Hay quienes gustarían mantener su actual membresía, dado que un visible desgaste les afectaría enl 2010. El oficialismo, representado por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), cuenta ahora mismo con la mayoría en ambas Cámaras y a lo mejor no le disgustaría una prolongación, pues así fortalecería al gobierno central…

El Coctelero  entiende que el Partido Revolucionario Dominicano (PRD),  tendría que atracarse de jaibas para apoyar una extensión del período legislativo y municipal. Se supone que los estrategas perredeístas tienen que estar contestes de hasta dónde llegan sus propias fuerzas. Y no deberá darles trabajo entender que el gobierno, necesariamente, tiene que debilitarse por la crisis económica que afecta al país, motorizada por factores exógenos y errores locales. Si el PRD no aprovecha esos factores para capitalizarlos en los comicios  de 2010 bien merece quedarse como espectador, nunca como actor, en el escenario dominicano. Así parece entenderlo muy bien el secretario del PRD, Orlando Jorge Mera, quien rechaza la prolongación del mandato legislativo y municipal e igual posición sustenta el influyente legislador reformista Ramón Rogelio Genao…

Y ya que hemos  hablado de legisladores, vale decir que dos de ellos, uno oficialista, otro reformista, sostienen que sus ingresos mensuales no pasan de 300,000 pesos y que dichos ingresos son inferiores a los de cualquier secretario de Estado o funcionario. Los dos legisladores expresaron que cualquier ejecutivo gana entre un millón y millón y medio de pesos, especialmente en el sistema bancario. Sin duda alguna que esos legisladores no son más que un par de pendejos, pues en lugar de estar en el Centro de los Héroes, deberían irse a trabajar a un banco.