Coctelera

Buenos días,  mi querido Magino, y mis excusas por la ausencia de varios días para dialogar con usted. Pero es, amigo mío, que ameba se escribe sin hache y con minúsculas. Ese pajarito –vamos a llamarla así- desguañanga a cualquiera y desconecta a la víctima de cuanto ocurre en el medio. Por eso, y en lo que llega la reconexión, voy a tratarle un temita que puede resultar de interés…

La investigadora  Martina Iñíguez acaba de presentar fotos de un niño a quien identifica como Carlos Gardel en una escuela supuestamente en Montevideo y para ella eso “prueba” que el Zorzal Criollo nació en Tacuarembó, República Oriental de Uruguay. Eso provocó que argentinos estudiosos de la vida del Morocho decidieran viajar a Uruguay para aportar nada menos que al Parlamento las pruebas de la nacionalidad del inmortal cantor, nacido en Toulouse, Francia, el 11 de diciembre de 1890…

Carlos llegó  a Buenos Aires en 1893, junto a su madre Bertha Gardés. Fue inscrito muy temprano en el Colegio San Estanislao y fue un alumno brillante. Por ejemplo, al examinar el sexto grado, sacó las notas máximas en las doce materias presentadas. Vamos ahora a lo de Tacuarembó. Carlos logró un pasaporte en el cual se consignaba que nació en 1887 en la ciudad uruguaya ¿por qué lo hizo? Sencillamente, las leyes francesas de la época ordenaban reclusión para todos los desertores hasta de 40 años y por eso Carlos, al viajar a su país de nacimiento, se aumentó tres años y se hizo pasar por uruguayo para evitar ser penalizado. Lo que nunca se ha explicado, con lujo de detalles, es por cuáles motivos Carlos empleó ese pasaporte para enrolarse en el Distrito Militar número dos de Buenos Aires, en junio de 1927…

El acta  de nacimiento de Gardel fue asentada con el número 2481 y el documento consigna que el futuro astro nació el 11 de diciembre de 1890, a las 2:00 AM, en el 78 de la calle Reclusane, Villa de Toulouse, Departamento de Hante-Garenne, Francia. ¿Quién fue el padre de Carlos? La mayoría de sus biógrafos –de Gardel- lo identifican como “un tal Lasserre”. Se afirma que Lasserre viajó una vez a Buenos Aires y propuso matrimonio a Bertha.

Cuando la madre consultó con el hijo, Carlos le manifestó que ella estaba en libertad de hacer lo que quisiera pero que recordara que cuando necesitaron a ese hombre, no lo encontraron. Bertha rechazó, entonces, a Lasserre. Bertha y Carlos vivieron en la calle Canon d’Arcole, de Toulouse, hasta que marcharon a Buenos Aires. La vida de Bertha, quien se ganaba la vida como planchadora en la capital argentina, tiene muchos aspectos de misterio y ese misterio, al parecer, gustaba al hijo que murió hace 73 años en un accidente aéreo en Medellín, el 24 de junio de 1935, fecha en la que nació el mito.