Coctelera

“Si Amable Aristy  se convierte en Presidente, la primera obra pública que construirá su gobierno será la avenida Salami”. Farmacia Mella.   Magino amigo, ¿por qué no hacerle caso a la propuesta empresarial dirigida a resolver el problema energético que nos afecta?

La Asociación de Empresas e Industrias de Herrera y la Federación de Asociaciones Industriales consideran que es necesario suscribir un “pacto social” que enfrente el más acuciante mal que nos golpea inmisericordemente. Mire, viejo Magino, el gobierno ha entregado 65,901 millones de pesos en los últimos cuatro años para subsidiar el sector energético. Los empresarios se preguntan cómo hubiera beneficiado a la nación la inversión de esa suma en salud y educación. ¿Cómo repercutiría la inyección de más de 60,000 millones en el mismo sector energético, no a manera de subsidio, sino como agente para el desarrollo?…

Resolver  el  suministro de energía es una tarea que tiene que emprenderse con seriedad y sin temor, dado los poderosos intereses económicos que tocaría. El subsidio, es algo que hoy a quien más beneficia es al productor de la energía, que tiene más que seguro su dinero. Aceptemos que sea inevitable subsidiar a las clases más necesitadas. Bien, ¿pero es imposible focalizar el subsidio que se otorgue? De todos modos,  es imprescindible pagar la energía que se consuma. Aún cuando se está en la recta final de una campaña electoral, ojalá que la propuesta de los empresarios no caiga en saco roto. La solución a las dificultades energéticas no es tarea exclusiva del gobierno. Compete, también, a todos los sectores productivos de la nación…

Magino,  hay gente que tiene cachaza. Ayer oía a un tipo decir que el doctor Joaquín Balaguer firmó el Pacto Patriótico con el profesor Juan Bosch y no con el doctor Leonel Fernández. Cierto hasta ahí. Pero luego  añadió que Balaguer suscribió el acuerdo en forma generosa, sin perseguir nada a cambio. ¿Sin buscar nada a cambio? No joda, Magino. Firmó ese convenio para evitar la victoria de la boleta electoral del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), formada por el binomio José Francisco Peña Gómez y Fernando Alvarez Bogaert. Siempre he creído que Balaguer era el hombre más bien informado en el país. Por tanto, algo sabía alrededor de la salud del doctor Peña Gómez y no iba a permitir que, por vía sucesoral, su antiguo aliado Alvarez Bogaert se hiciera con el poder. Por eso, amigo Magino, un Balaguer convencido de que el PRD ganaría en una segunda vuelta en 1996, dio su respaldo a la boleta peledeísta formada por Leonel Fernández y Jaime David Fernández Mirabal, aunque para eso tuvo que irse en contra del candidato de su propio partido, el licenciado Jacinto Peynado. Pero sin duda  se comprobó que Balaguer era el PRSC.