Coctelera…

(Salud, don Magino! Me contaron que por ahí está un pedazo de ñame aeroportuario tratando de que los libros y las revistas importadas paguen el recargo cambiario. Tengo entendido que el decreto del Poder Ejecutivo que beneficia la importación de esos libros y esas revistas se refiere a “todos los gravámenes” que afectan la importación. Y si el recargo cambiario no es un gravamen, (agárrenlo que está más loco que un reloj de a peso!…..

La vicepresidenta Milagros Ortiz Bosch bajó dura y curvera, aunque un chin tarde: afirma que el presidente Hipólito Mejía cambió la seguridad social por los Juegos Panamericanos. Dura va a estar esa pendejadita de la seguridad social en el 2004, pues vaya usted a ver de dónde sacará el gobierno para cumplir con sus compromisos. Los Panamericanos, de todos modos, nadie sabe a ciencia cierta lo que costaron, aunque por los predios de Finanzas se sitúa la vainita entre los siete y los diez mil millones de hediondazos….El precio del gasoil, mi querido Magino, se pondrá casi parejito con el de la gasolina corriente. Es cuestión de tiempo. Ya está en los 52 pesos el galón. Y si usted quiere quejarse, ni modo, vaya al Fondo Monetario Internacional (FMI) que le tiene un odio a ese derivado petrolero, que quiere verlo muy arribita, pero muy arribita….Por cierto, Magino, la posición del presidente Mejía, de que no aumentará el precio de la energía eléctrica, puede interpretarse como una clara advertencia a los organismos internacionales de crédito que joden a más no poder con una serie de controles y ajustes que no le afectarán a ellos en particular. Por ahí se comenta que el FMI quiere un aumentito energético que se acerca al 30 por ciento de la tarifa actual….Dicen por ahí que con el dólar al 44 por uno, no es peine en cabello duro lo que viene, sino el propio Diablo a la caza de inocentes. Pero eso no es todo, malas lenguas aseguran que los señores del dólar se ganan más de cien millones de pesos cada día con sus operaciones o sus no operaciones. Y para quienes llevan anotaciones, fuentes muy bien informadas garantizan que don John Taylor, el subsecretario del Tesoro del Tío Sam no vino a dolarizar, sino a otras cosuanitas. Pero de dolarización, nananina, para que no lo confundan….Mire, Maginito, vuelven a fuñir con la pendejada esa del aeropuerto de El Higüero, que ha costado un dineral a este pobre país y aún no ha sido puesto en servicio. Para comenzar, es verdad que las autoridades federales de Estados Unidos lo objetan por la existencia de lagunas en sus proximidades, por el vertedero de Duquesa y por la existencia de más garzas que el carajo, un verdadero peligro para los aviones. Ahora bien, Maginito, cuando en la “administración anterior” se inició esa obra, )no se dieron cuenta de la existencia de las lagunas, del vertedero y de las garzas? )Y no vieron esas cosas cuando la actual administración tomó la batuta? Pero eso no es nada, lo lindo es la cantidad de pendejadas que se ha hablado alrededor de ese aeropuerto, que abre a fin de mes, que mañana lo garantizan, que patatín que patatán. Y los júreles esperando que saquen el doméstico de Herrera para buscar su solarcito…..Don Augusto Pinochet Ugarte, militasote la tierra de O`Higgins, admirado por Henry Kissinger y endiosado por los Chicago Boys, de Chicago, la gélida ciudad del Estado de Illinois que inmortalizó Frank Nitti, don Augusto Pinochet Ugarte, repito, ha dicho que no tiene que pedir perdón a persona alguna y que él ha sido un “soldado de la patria`, soldado que llegó a general y que un 11 de septiembre –(qué fecha!– desguabinó al socialista Salvador Allende Gossens, un hombre asediado por sus propios compañeros comunistas y rodeado a distancia por el imperio. Don Augusto, quien llegó a general y gobernó con puño de hierro, admite que “es posible” que a su gente se le fueran las manos durante su régimen. Eso, tal vez, quiera justificar la ola de crímenes que siguió al derrocamiento y suicidio de Allende Gossens, crímenes por los cuales don Augusto lo ha dicho claro, no tiene que pedir perdón alguno. O a lo mejor el senador vitalicio sabe que sería inútil solicitar ese perdón, pues se necesitarían muchas cachazas para concedérselo. Aleluya.