COCTELERA

Felicidades, Maginito. Nos acercamos al 25 de noviembre. Es decir, a la fecha que uno de los jefes del PPH nos fijó para tener energía eléctrica durante las 24 horas del día. Por tanto, a no desesperarse, que un par de días más cualquiera espera, sobre todo si esa espera ha sido de más años que el carajo. Ya lo sabe, viejo impaciente, a cantar `fumando espero` aun cuando no le recomiendo el tabaco, pues eso lo jode todo… Tenemos, entonces, viejo Magino, que hay gente más pesimista que el diablazo. Y ahora entiende qué medidas dictadas por la Suprema Corte de Justicia van en favor de la delincuencia y, por consiguiente, de los delincuentes. Si se refieren a esas disposiciones que prohíben la detención de un ciudadano sin que medie la orden de un juez, salvo que el ciudadano de marras sea cogido con las manos en la masa; si se refieren a la cosuanita esa de limitar atribuciones de magistrados de instrucción y de fiscales, de poner fin a los secretos y de obligar a los interrogatorios en presencia del abogado del inculpado, si se refieren a esas cosuanitas don Magino, ni modo, no creo que se vaya a favor de delincuente alguno y sí de eso de que toda persona es considerada inocente hasta tanto se le pruebe culpabilidad…. Mire, viejo charlatán, creo que sí va a favor de los delincuentes y de la delincuencia la falta de justicia. Por ejemplo, eso de robarle al Estado y mantenerse en las más completa impunidad. ¿No es ese un fomento de la delincuencia y capacitación de potenciales delincuentes? Ir a favor de la delincuencia es mantener las cárceles llenas de presos preventivos por fallas en un abusivo sistema que privilegia a bandidos de todas las clases. ¿Es justo tener encarcelado a un pobre infeliz por una riña, dejarle más de un año enjaulado por falta de un sencillo proceso, mientras un desfalcador se pasea por playas nacionales y extranjeras, consumiendo finas bebidas y comidas y hospedándose en lujosos “resorts”? ¿No fomenta eso, acaso, la delincuencia?… La falta de educación es un auténtico caldo de cultivo para que crezca la delincuencia y el número de delincuentes. ¿Qué se puede esperar de niños que son tirados a las calles por padres irresponsables, verdaderos padrotes, y por mujeres que engendran cinco y seis vástagos, cada uno de un progenitor distinto? La paternidad irresponsable, por tanto, es una de las causas que fomentan la delincuencia… Magino, tenemos entendido que la Suprema Corte de Justicia, a lo mejor, aspira ambientes de países muy civilizados y con muy sobrada razón. ¿Es justo, acaso, que una autoridad policial o militar, por que le viene en ganas hacerlo, arreste a un ciudadano y le prive de la libertad por días y días? ¿Es humano, dígame, que se interrogue a un detenido en un departamento secreto de cualquier organismo militar o policial y ningún medio de defensa asista al detenido, dando una especie de `infalibilidad` a la autoridad interrogadora, sin conocer los métodos que ésta emplea para arrancar `confesiones`? ¿Es acaso falso eso de que, en ocasiones, se emplean métodos bárbaros para que una persona detenida, considerada culpable de antemano, admita esa culpabilidad? ¿No se caen muchísimas acusaciones, en los tribunales, por la forma alegre en que los auxiliares de la justicia realizan su `trabajo`?… Es cierto, muy cierto, que el Poder Judicial tiene parte de la culpa en muchas de las vagabunderías que ocurren por estos lares y solares, pues elementos con pésimos antecedentes penales salen de la cárcel con una facilidad pasmosa o son declarados inocentes pese a las pruebas que se aportan de su culpabilidad, o se les coloca en libertad bajo fianza y “the game is over”… Pero de ahí a culpar a la Suprema Corte de Justicia por querer hacer las cosas bien, por defender los derechos humanos de los ciudadanos, hay una gran diferencia. Importa, ahora, que las disposiciones del más alto tribunal se cumplan al pie de la letra y que quienes las violen, no importa quienes sean, cómo se vistan o qué rango tengan, se enfrenten a la ley y sufran las sanciones de rigor. Mire, viejito vagabundo, hay que mejorar el Poder Judicial en todos los órdenes. Eso es muy cierto. Y eso tomará tiempo. Pero aun así, es preferible tener diez culpables en las calles, antes que un inocente bajo las rejas.