Coctelera

Cuando concluían  1999 y el siglo decía a muy queridos amigos que el año siguiente, que marcaba el nacimiento del siglo 21, mostraría, como no se había visto antes, una ardorosa defensa de los derechos humanos y una protección ilimitada de los recursos de medio ambiente. No hay duda alguna, mi querido Magino, que ambos derechos son abusados en forma alegre e irresponsable por gobiernos que se consideran sueños de vidas humanas y del medio ambiente que las protegen…

En un pasado,  relativamente reciente, hemos dispuestos de gobiernos que nos indican a cuáles países podemos dirigirnos y dónde hacerlo. La libertad de tránsito pretende ser controlada por el Estado. Por aquí casos se dan, esporádicamente, de toma de rehenes para llegar a perseguidos por la autoridad y se arrestan ciudadanos sin órdenes del Ministerio Público. Violaciones a los derechos humanos se cometen cuando se viola el domicilio o se viola el derecho a la libertad de expresión y la peor de todas: no se pone fin a los intercambios de disparos…

El medio ambiente  dominicano ha sido sacudido, estremecedoramente, durante años y años. Unas veces por falta de educación, las menos; las otras por puro interés de riquezas, lo que convierte en vulgares depredadores a quienes toman para si recursos del Estado. Aquí no se han respetado ni siquiera los parques nacionales delimitados por el Estado. Y lo que es peor aún, autoridades han permitido que esos parques nacionales sean mutilados para beneficiar a unos cuantos salteadores. Por eso, Magino, merecen respaldo cuantos esfuerzos desarrolla el presidente de parques, doctor Jaime David Fernández Mirabal, quien comenzará su trabajo por Los Haitises, pieza codiciada dentro y fuera del país, pues parece que Dios la construyó con sus manos divinas…

Mire,  don Magino, a Jaime David le espera un trabajo que no puede ser definido con facilidad. A él no corresponden el mantenimiento del Zoológico y el Botánico. Pero desde ya le recomendamos prestar su concurso a estas dos obras sumamente importantes para el medio ambiente de amplias zonas de la capital. Lo mismo podemos decirle de los miradores, que él también conoce por su amor a los deportes, especialmente al voleibol…

Ahora bien,  Magino, Medio Ambiente solo puede resolver los problemas existentes. Se necesita de la voluntad política, es decir, de una ayuda decidida y permanente de la Presidencia de la República para poder decir amén.