Coctelera

Buen día, querido Magino. Es una suerte que medios de confianza, medios de comunicación escritos, orales y electrónicos desde luego, estén aquí con el ojo abierto todo el tiempo, reclamando la corrección de anomalías que ocurren en los sectores públicos y privados. Lo que denuncia el sector privado debería hacerlo el sector público.

Hay veces que corregir entuertos parecen chanzas. Por ejemplo, desde España, Milton Ray Guevara reclama al gobierno que ponga fin a la práctica de impedir la entrada de nuestros morenitos a las playas de Samaná, incluyendo Cayo Levantado. Entre las medidas a tomar -si es que se toma alguna- está la de sancionar a quienes evitan la entrada a esas playas a las morenitas, recordándole que Barack Hussein Obama no es ario…

Hace un par  de años creía que la Constitución podía reformarse en el primer semestre del 09 y por virtud de una Constituyente. El presidente Leonel Fernández llevaba paso lento y cuando Hipólito aceleró las cosas fue para tratar de reelegirse. Hoy todo ha cambiado, dentro y fuera del país, y lo más lógico es que el gobierno se ocupara de problemas que no son chiquitos y que lo más probable es que sean más importantes de simples cuestiones domésticas, aunque sean constitucionales, dejando estos últimos para cuando las circunstancias lo permitan…

A confesión  de parte relevo de pruebas: es el propio consultor municipal Pedro Luis Gago Clérico, técnico al servicio de empresas españolas, quien afirma que las telefónicas iberas tienen que pagar al cabildo por uso de los espacios públicos, sin impugnar, la decisión consagrada en la Iey. Para completar la jodiendita, los celulares están agregados…

Una veterana  en viajar en transyola fracasó en su tercera tentativa en irse a Puerto Rico. Al día siguiente de estar en alta mar se fue a navegar “con medios propios” pues la transyola estaba muy cargada: llevaba 110 hombres y 29 embarazadas. No me explico, querido Magino, a dónde llega el grado de educación de alguna gente en ese asunto de los viajes indocumentados. Comprendido el hecho de que haya mucha gente desesperada por la miseria que rife hasta los breteles para ir a Puerto Rico. Pero de ahí a tomar 60,000 prestados para creerse uno de los hermanos Pinzón hay gran diferencia…

Dígame una  cosa viejo verde, con 60,000 pesos ¿no se puede poner una paletera y ganarse la vida honradamente en una esquina de la ciudad…

Mientras  no desguabinen a quienes se benefician con los viajes de los beneficiados en yola, habrá mucho luto en las zonas aledañas a los vetustos muelles de Santo Domingo.