Coctelera

¿Cómo está,  Magino querido? Estados Unidos ha despedido ya unos 270,000 empleados por la crisis financiera y como reza el refrán “y vendrán más”. El presidente dominicano Leonel Fernández anunció que ya ciertamente se sienten los efectos de la crisis, en un pronunciamiento que sorprende a mucha gente, en vista de que el gobernante dominicano había dicho lo contrario en reiteradas oportunidades…

Al menos  así se interpretaban sus declaraciones en relación a un supuesto blindaje quisqueyano. Ya Fernández ha advertido y tenemos que tomarle la palabra de cómo afectará la crisis estadounidense las zonas francas dominicanas que dependen de los Estados Unidos. Tengo entendido que ese tema se discutió entre expertos que se reunieron el viernes y el sábado, en La Romana, incluyendo técnicos del Banco Mundial…

Todavía     se pueden tomar medidas para proteger la economía nacional, incluyendo a su siempre amenazado peso, máxime ahora cuando a la reducción de las exportaciones se unen la baja en la remesa de dólares por el desempleo que cunde en Norteamérica, y la reducción de los ingresos en monedas fuertes para quienes trabajan en los Estados Unidos. Pero si hubiésemos comenzado a tomar medidas restrictivas desde que la crisis financiera avecinó que era una realidad, otro gallo cantaría. El gobierno del presidente Fernández, inclusive, dictó una serie de normas cuya aplicación hubiera sido muy oportuna para ahorrar dólares, especialmente los que se invierten en la compra de combustibles y el enorme gasto público, incluyendo el combustible. El  de los combustibles lo hemos dejado para tema aparte, pues pese a la crisis, a que el barril de petróleo llegó a los 146 dólares, por aquí lo gastamos como si por un milagro geográfico, se hubiese trasladado el Lago Maracaibo para la provincia de Azua…

De nada  valieron las sanas advertencias que se hicieron durante la loca campaña electoral. Creo que, proporcionalmente, y si se excluye la Fuerza Aérea Uno, aquí gastamos más combustible y más avtur que el invertido por el presidente electo Obama y todos sus opositores juntos, y eso del gasto en combustible fue una pata del trípode que influyó en el debilitamiento de la economía dominicana o, cuando menos, en que no se fortaleciera cuando así Leonel lo creía. Ahora, ni modo, a guayar la yuca; pues no hay problema insalvable.

Magino, no salgamos ahora con una charlatanería al gremio médico, que en más de una ocasión se dijo que en el 2009 se resolvería el asunto salarial de sus miembros?