Coctelera

Una comisión  de la Cámara de Diputados y otra de la agrupación médica se reúnen para establecer una fuente de la cual extraer los recursos necesarios para aumentar los salarios en el presupuesto del próximo año. Eso está muy bien. Los médicos aspiran un salario mínimo 58,000 pesos al mes, aún cuando ese no sea el salario establecido. Mire, don Magino, bajo el comando del doctor Waldo Suero, los médicos llevan un año, o cerca de un año, reclamando ese salario y el gobierno, al evadir una respuesta firme y categórica, tenía la misma respuesta: los recursos para este año están agotados. Habrá que esperar el 2009. Ahora sale el secretario Bengoa, de Hacienda, con el aviso de que no habrá aumento para médico alguno en el año que acaba de iniciarse. Y eso, claro está, que no le gustará a los facultativos que se respetan, a los médicos que dieron crédito. Waldo y su equipo médico no se quedarán de brazos cruzados y esta vez, con razón, movilizarán a mucha gente no solo a algunos grupos obreros en edición…

La culpa  de cuanto pueda pasar… ¡Oh Dios mío! ¡Las cosas que se ven en el peledeísmo gobernante! Los diputados Luis Ichaustegui, Elso Martínez Segura, se amordazan contra lo que llaman el silencio impuesto por su partido por el Comité Político…

Mi querido Magino:  al béisbol profesional dominicano le quedan dos caminos en lo que llegan las semifinales y finales: rebajar los precios o presentar especiales. Sería bueno que se ofrecieran dos juegos por el valor de uno. Total, para presentar un estadio vacío como ocurre ahora…

Dígame una cosa,  don Magino, ¿para qué sirven las elecciones en los países de América Latina. Le pregunto eso, dado que la Organización de los Estados Americanos (OEA) quiere que se repitan las municipales celebradas recientemente y ganadas por el sandinista Daniel Ortega Saavedra…

Magino,  ya parece que los principales partidos están de acuerdo con que las elecciones para escoger los constituyentes no se efectúen en el 2009. Sería un paso muy sensato en vista de todos los problemas que se tienen que enfrentar en el año en curso, muchos de ellos de origen foráneo. Y muy lamentablemente, ni el presidente Fernández ni el ex-presidente Mejía podrían ser nominados a la jefatura del Estado, por así prohibirlo la Constitución.