Coctelera

Este es, mi querido Magino, no solo un país muy especial, como decía el viejo anuncio del ron aquel. Es, al mismo tiempo, un país enredado hasta la tambora, donde se duerme siesta con mosquitero, se hace pipí, se reza y se piden sueños para adivinar los terminales de loterías y otras vagabunderías de las que fomentan el sector oficial y el privado. Ayer, por ejemplo, leemos en la página 15 del “Diario Libre” una información que nos ha dejado turulatos. Se habla de algunos cambios de fecha para el 2005 y todo comienza nada menos que con ¡el año nuevo!…

Una línea, en un pequeño cuadro, identifica “sábado, 1ro. de enero, día de año nuevo, se trabaja y se cambia para el lunes 10”. Es decir, mi querido Magino, que el 31 en la noche usted tiene que prepararse para laborar al día siguiente, sábado y primer día del nuevo año. Nada de oír cañonazos, ni de tirar cohetes y torpedos y mucho menos de tirar agua ardiente para adentro. A alguien se le ha ocurrido que usted debe recogerse tempranito y acudir a su centro de trabajo el sábado en horas de la mañana. Se supone que ese día todo el mundo estará en las calles, de compras, de trabajo y mentándole la mamacita al que se decidió a cambiar una fecha mundial. Pero como nosotros somos zurdos de cerebro, algún genio quiere que vayamos al Guinnes por `celebrar`al año nuevo nada menos que el lunes 10 de enero, ni siquiera el lunes 3. Ya no podrán los chinos decir que su año nuevo no es el primero de enero ni tampoco los judíos, pues quienes nos identificamos como “cristianos”, por más que reneguemos de Cristo con nuestras ejecutorias, hemos cambiado el festejo. Desde luego, a lo mejor esto es desmentido y todos nos pondremos más contentos que el carajo….Como hay que cambiar, hay que innovar, el cuadrito en cuestión da fe de que el 21 de enero será laborable y que La Altagracia se festejará el lunes 24 de ese mes. Nuestra Señora de La Altagracia, mi querido Magino, no es la patrona del pueblo católico dominicano. Es la protectora de ese pueblo. Ocurre, mi querido viejo, que ese día gran parte del país se moviliza hacia los templos religiosos, hacia Higüey especialmente, a la gran basílica que honra a la Virgen. Miles de haitianos vienen desde el vecino país para los cultos higüeyanos. Mientras se `mueve` la fiesta, la de Nuestra Señora de Las Mercedes se mantiene el 24 de septiembre. Las Mercedes es la patrona oficial de la grey católica y según la leyenda, apareció en el Santo Cerro para `ayudar` a los colonizadores a exterminar a los indios, es decir, es una leyenda en la cual los bandidos de la película acaban con los “detectives”…

Maginito, de acuerdo al cuadrito que le comento, el 16 de agosto, la fecha en que se conmemora la gesta de la Restauración de la República, será laborable, habrá que bajar el lomo ese día, y festejar, “por orden superior”, el día antes, es decir, el lunes 15. ¿Vale la pena decir que la Restauración, para muchos puede considerarse como la fecha de la verdadera independencia?. El 27 de Febrero, la fecha de la Independencia Nacional, la real separación de Haití, se mantiene como no laborable. Tampoco se trabajará –ni se moverán esas fechas– durante los días de la Constitución, el 6 de noviembre, y el día de Navidad, el 25 de diciembre, aunque por analogía debería correrse el día 25 y celebrarlo en otra fecha, como se hace con el del año nuevo…

La suerte de todo esto, Maginito, hasta segunda orden, es que a ninguna autoridad se le ha ocurrido conmemorar Corpus Christi un lunes en vez de un jueves, o correr el Viernes Santo hacia el lunes que siga el domingo de Resurrección. Pero hay tiempo todavía para joder la paciencia. Para quienes llevan anotaciones, el cuadrito de Diario Libre dice, abajo, que su fuente es la “Secretaría de Trabajo”. Congratulamos a los ganadores. Eso sí, viejito vagabundón, no beba el 31 de diciembre. No oiga cañonazo alguno. Acuéstese tempranito. Báñese con hojas para votar la radioactividad y a las ocho de la mañana del día de año nuevo ocupe su trabajo, que todo el mundo lo hará. Deje el festejo para el lunes 10 y no se sorprenda si a las doce de la noche del domingo 9 escucha usted un cañonazo. Si tiene tiempo, le recomiendo que disponga de buena cantidad de tela especializada, engomada, buenos elásticos, y ordene la fabricación de bragueros del tamaño de carpas de circo, que por aquí existen unos lerenes que los necesitarán, por timbaludos. ¡Amén!