Coctelera

Magino, solicito su permiso para reabrir esta columna para recordar a su creador, el Coctelero. Como pasa el tiempo, hace ya un año que se nos fue esa pluma, objetiva, imparcial y honesta ¡qué falta nos hace su exquisito humor! Coctelero, usted no se ha perdido de grandes cosas, solo resaltar un “rebulú” por una tal cementera y el medio ambiente; que por cierto ya no va. Dice la mitad de la población que la corrupción va en aumento, la delincuencia igual y todo bien gracias; ah eso si, más drogas que el carajo…

El equipo de beisbol  que nos dejó de herencia cambió de manos, ojalá y un buen manejo del mismo nos evite coger palos, por ahora van bien… Su vieja, se la estamos cuidando, debo informarle que fue pensionada por el presidente Fernández, quien le reconoció sus casi 40 años en la administración pública, en Dominicana de Aviación (CDA) y Consejo Estatal del Azúcar (CEA). También Don Pepín y su familia se han portado muy bien con ella, al igual que lo hicieron con usted, a todos ellos en su nombre les damos las gracias… 

Impugnación  es la palabra que está de moda y sepa usted que viene en todos los colores, las más comunes son blancas y moradas, no faltan las gremiales, federativas, de clubes, en fin, donde quiera que se realice un escrutinio hay “fraudes y protestas”, esto ya se ve como normal, diría usted, ¡Farmacia Mella!…

Los premios de la Fundación Corripio  fueron entregados, encabezados claro está, por la familia Corripio, Maginito, hay que conservar el ameno discurso del Dr. Manuel Bergés Chupani, y leérselo varias veces, le hace falta a nuestra querida Quisqueya…

Una tal Sobeida,  que ni se fue del país, ni aparece, no sé si fue en “Agosto”… cada día aparece una versión diferente… ya fue declarada como fugitiva y se ofrece una recompensa de RD$1 millón de los podridos, ¿y es fácil?… La regalía pascual ya fue entregada e igualmente gastada… y la gran novedad, usted podrá emborracharse en las Navidades, pues será llevado a su casa y escoltado por AMET, sin importar que del jumo no se acuerde donde vive…

Finalmente, debo decirle que aunque nos hace más falta que el carajo, Coctelero charlatán, estamos conformes, porque usted cumplió una misión, hizo muchas cosas buenas por la sociedad y los demás en aras de la construcción de un país mejor, sin esperar recompensas. “Solo muere quien es olvidado”. ¡Hasta ahorita, nos vemos en la misa de hoy! ¡Te echamos de menos! Y sobre todo el “¿Cómo tu ta’ mijo?”