Comenzó UASD paro 3 días

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POR MARIEN ARISTY C.
A pesar de los gritos, los torpedos y las consignas de los estudiantes que incitaron la asamblea realizada en el Aula Magna, los profesores y empleados de la Universidad Autónoma de Santo Domingo convocaron a un paro de labores por 72 horas, que finalizará el próximo sábado a las 6:00 de la mañana.

La decisión, tomada durante una reunión en la que sólo faltaron los golpes,  provocó que los estudiantes se incomodaran y cerraran todas las puertas de acceso de vehículos para evitar que los profesores y empleados pudieran salir.

La actitud de los estudiantes generó reacciones airadas de los profesores, quienes se incomodaron por los tapones que se generaron en las puertas y se resistían a quedarse en el campus por la fuerza. El punto donde más enfrentamientos hubo fue en la salida del Hospital Marión -la única que no estaba cerrada con candado puesto que allí no hay puertas-, donde los estudiantes terminaron colocando una camioneta para que nadie pudiese salir.

En la puerta del Alma Mater con Correa y Cidrón el enfrentamiento fue con el cuerpo de seguridad de la UASD, cuyos miembros intentaron romper los candados: los estudiantes, abrazos a la puerta, se lo impidieron.

En los puntos de conflicto se pudo ver siempre al presidente de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED), John García.

Por otro lado, a las cinco de la tarde de ayer, el rector Roberto Reyna llamó a los profesores, empleados y estudiantes a acudir con toda normalidad a las labores docentes y administrativas de la academia. También a cumplir con cada una de las actividades ordinarias y extraordinarias que están pautadas en su programa de trabajo.

¿QUE SUENA EN EL AULA MAGNA?

Aunque estaba convocada para las diez de la mañana, la asamblea no inició hasta después de las once puesto que había una comisión que negociaba con los gremialistas.

Esta comisión intentaba conseguir que se pusieran de acuerdo en torno a dos de los ocho puntos que no lograron consensuar el viernes pasado, cuando los sindicalistas se reunieron durante cuatro horas con una comisión que designó el rector Roberto Reyna para dirimir el conflicto.

La reunión, sin embargo, no tuvo éxito porque los sindicalistas mantienen su postura de que hay que crear una ARS propia, rescindir el contrato con la ARS Humano en 60 días y mantener en funcionamiento el seguro médico de la UASD

Así lo establecieron Héctor Sánchez, presidente de la Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD (FAPROUASD); y Juan Ureña, presidente de la Asociación de Empleados Universitarios, quienes esta vez se mostraron en desacuerdo: mientras Sánchez proponía el paro de 72 horas, Ureña sostenía que había que darle un plazo hasta el próximo lunes al rector para entonces pronunciarse a favor de un paro de labores.

Hacer estas propuestas fue bastante difícil puesto que la asamblea fue constantemente interrumpida por representantes los grupos estudiantiles, quienes lanzaban consignas a favor de la docencia. Entre ellas se escucharon “Sólo quieren paro, los profesores malos; “Rector, resuelva, para que haya docencia”, “Más educación, y menos corrupción”  y “Docencia ya, en la universidad”.

Pero los estudiantes no sólo se quedaron en las proclamas: también lanzaron torpedos en el interior del Aula Magna, dando la impresión de que se trataba de disparos de armas de fuego. Una parte de los miembros de la asamblea, al escuchar las detonaciones, se marchó rauda del lugar.

Amén de la bulla la respuestas ácidas de profesores que aseguraban que los estudiantes no debían boicotearles, el momento de mayor tensión se vivió a la hora de decidir a quiénes le darían turnos para hablar: un grupo de profesores y empleados se quejaban de que los turnos estaban asignados de antemano, lo que evidenciaba la falta de democracia de la asamblea.

Incómodos, los que querían hablar subieron a la tarima, rompieron las conexiones de los micrófonos y suspendieron la asamblea por quince minutos (hasta que un técnico restauró el audio y se sentó junto a los cables amenazando a todo el que se acercaba por allí).

El desorden de los turnos rindió sus frutos: se escucharon voces a favor y en contra del paro. La decisión final, sin embargo, fue la de la mayoría: convocar un paro de 72 horas que inició ayer y reunirse el próximo lunes a las diez de la mañana para decidir cuál será el próximo paso que darán.