Comercio, contrabando y humanidad

POR VAUGHN GONZÁLEZ
El comercio es el tráfico que se hace comprando, vendiendo o permutando una cosa por otra. Sin lugar a dudas, la globalización mundial del comercio desempeña un papel sumamente importante dentro de la economía internacional.

Tal realidad la comprobamos, en gran medida, cuando conocemos las numerosas instituciones ligadas al bienestar económico a nivel mundial y dentro de las cuales se destacan las siguientes:

El Tratado de Libre Comercio (TLC), creado en 1994, el cual da inicio a la zona económica más grande del mundo, con un número de consumidores de aproximadamente 370 millones; la Organización Mundial del Comercio (OMC), la cual entró a reemplazar el Acuerdo General Sobre Aranceles y Comercio (GATT), el mismo establece reglas para el comercio internacional, ayuda a los gobiernos a reducir las tarifas aduaneras y a anular otras barreras comerciales; el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual impulsa la cooperación monetaria y la estabilización de las monedas y facilita la expansión del comercio internacional; la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la cual desarrolla normas de trabajos internacionales; el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual promueve el desarrollo individual y colectivo de las naciones a través de la financiación de la iniciativa en el área económica; el Banco para el Desarrollo Africano (BDA), que estimula el desarrollo económico e industrial de los países africanos; la Comunidad Económica de Africa Occidental (CEAO), la cual intenta abolir las barreras comerciales y unificar las tarifas; la Comunidad Financiera Africana (CFA); el Consejo de Cooperación Regional de los Países del Golfo; la Liga Arabe; la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), la cual acelera el progreso económico y cuestiones relacionadas con transporte, turismo, telecomunicaciones, energía, pesca y protección del medio ambiente; la Comunidad Económica Europea (CEE); la Comunidad de Estados Independientes (CEI), creada en 1991, y la cual trabaja para que las ex-repúblicas soviéticas adopten sus propias monedas y busca establecer nuevos vínculos comerciales con Europa, Estados Unidos y Asia; la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que establece y regulariza la producción y los precios del crudo; la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN); y la Unión Europea (UE), la cual trabaja para aumentar la capacidad productiva europea.

Lamentable y paralelamente al auge de esas instituciones comerciales con influencia a nivel mundial, se ha venido desarrollando el delito a través del cual se contravienen disposiciones legales mediante el acto u omisión tendente a sustraer mercancías y efectos de la intervención aduanera, o sea, el delito de contrabando.

Tal ilícito constituye uno de los perjuicios más fuertes en contra de la actividad comercial. Además, el mismo tiene como consecuencia cruel evitar que miles de niños se alimenten y eduquen, que miles de jóvenes se capaciten, que miles de enfermos se sanen, que miles de familias vivan con dignidad, que miles de campesinos cultiven sus tierras, que miles de obreros reciban un pago justo por su trabajo, que miles de profesionales se dediquen con seguridad al arte u oficio que conocen, etc.

De modo y manera, que son esas las razones por las cuales debemos combatir el contrabando día a día, como se está haciendo desde la Fiscalía del Distrito Nacional y la Dirección General de Aduanas de nuestro país, con energía y sin ningún tipo de contemplación.

Así pues, actuando en ese sentido, valiente y responsablemente, lograremos que cada día avance más y más el mayor de los grupos sociales, poseedor de una elemental conciencia de identidad, es decir, la humanidad.