Comercio internacional de armas: negocio de vendedores y compradores

Unos compran porque otros venden. Cuando se habla del armamentismo que se ha extendiendo en el mundo las críticas se centran en los que invierten cuantiosos recursos en la compra de armamentos y equipos militares a pesar del ejército de pobres que languidecen en sus países sin esperanzas de que se llegue a combatir definitivamente unos niveles de pobreza que diezman personas e intelectos. Sin embargo, poca responsabilidad se le endilga a quienes venden y promueven sus ventas. A veces, incluso, puede que hayan creado las necesidades de ex profeso.

Los primeros cinco países exportadores son Estados Unidos, Rusia, China, Alemania y Francia; mientras que los líderes importadores resultan India, Arabia Saudita, China, Emiratos Árabes Unidos y Pakistán (la industria armamentística comprende la producción de armas, tecnología y equipos militares).

La participación global de los principales exportadores mundiales y sus clientes han sido: (1) EE.UU en 2005-2009 el 29% en 2010-2014 31%; destinadas a Corea del Sur 9%, Emiratos Árabes Unidos y Australia 8%. (2) Rusia, 22% en 2005-2009 y 27% en 2010-2014; a India 39%, China 11%, Argelia 8%. (3) China 3% en 2005-2009 y 5% en 2010-2014 a Pakistán 41%; Bangladesh 16%, Myanmar 12%. (4) Alemania: 11% en 2005-2009 y 5% en 2010-2014 a EE.UU. 11%; Israel 9%, Grecia 7%. (5) Francia: 8% en 2005-2009 y 5% en 2010-2014; a Marruecos 18%, China 14% y Emiratos Árabes Unidos 8%. (6) Reino Unido: 4% en 2005-2009 y en 2010-2014; a Arabia Saudita 41%, EE.UU. 12%, India 11%. Solo EE.UU. y Rusia concentraron el 48% de las ventas del armamento pesado. Del quinquenio 2005-2009 al 2010-2014 los EE.UU. incrementaron sus ventas de ese tipo de armas en 23% y Rusia en 37%. Estados Unidos ha flexibilizado las restricciones que aplicaba para la exportación de cierto tipo de armas sofisticadas con lo que ha aumentado sus ventas.

Las regiones con mayores niveles de importación fueron Asia y Oceanía 48% – nuevo escenario principal de confrontación reemplazando al Atlántico – seguida por Oriente Medio, ya tradicional zona de conflicto ahora agudizado con nuevos actores productos de erróneos manejos geopolíticos en el que prevalecieron enfoques militaristas. África con críticos niveles de pobreza extrema ha incrementado sus compras de armamentos en 45%. Solo en ese continente se estima que sus conflictos le absorben 18,000 millones de dólares anuales casi equivalente a lo que recibe por ayuda al desarrollo.

De los 8 millones de armas que se producen diariamente un millón se “extravía” y, sin dudas, alimenta el tráfico ilegal. En el mundo irracional en que vivimos se fabrican 2 proyectiles anuales por cada habitante que vive en él. Estudios apuntan a que la corrupción interna de la industria armamentista alcanzó los 20 mil millones de dólares anuales. Aunque el comercio de armas representa solo el 1% del comercio mundial comprende el 50% de las transacciones mundiales corruptas. Parece que es poco lo que pueda hacer el Tratado Internacional sobre Armas que se aprobó recientemente en ONU.