Como en las películas

A partir de ahora será como en las películas americanas, incluída la lectura de “sus derechos” a los detenidos, que solo podrán ser apresados por orden de un juez o cuando sean sorprendidos en flagrante delito. ¿Se adaptará la Policía Nacional a las nuevas reglas de juego que imperarán tras las medidas dispuestas por la Procuraduría General de la República, una suerte de “adelanto” a la aplicación plena del nuevo Código Procesal Penal que deberá entrar en vigencia a partir de agosto del próximo año? Estamos hablando del mayor reto al que se ha enfrentado el general Jaime Marte Martínez en lo que lleva al mando de la institución, lo que entraña, también, un enorme compromiso para el correcto oficial. Y es que hará falta mucho mas que una simple “orden de la jefatura” para que se conviertan en rutina policial las nuevas medidas, que según el doctor Víctor Céspedes Martínez, su principal impulsor, buscan tan solo consolidar los derechos constitucionales de los ciudadanos, la categoría más sagrada -insistimos- en cualquier democracia.

[b]Damnificados[/b]

El reclamo de monseñor Ramón de la Rosa y Carpio, arzobispo de Santiago, para que se atienda con seriedad a los miles de damnificados por las inundaciones en el Cibao y la Línea Noroeste, no debe interpretarse como una crítica a los esfuerzos del Gobierno para ir en su auxilio, sino mas bien como una advertencia, alimentada por la experiencia, tantas veces repetida, del carácter permanente que adquieren las víctimas de desastres en República Dominicana, que el prelado no quiere que se repita, por enésima vez, en esta triste ocasión. Esa ayuda debe llegar de manera oportuna a quienes más la necesitan en estas horas de desamparo, pero se impone que se busquen soluciones inteligentes que permitan a toda esa gente regresar, lo antes posible, a la “normalidad” de sus vidas. Sobre todo para que no sigamos engrosando el nutrido ejército de damnificados que anda por ahí malviviendo en maltrechos barracones, recordándonos que todavía hay gente sin hogar por culpa del ciclón David, cuando a su devastador paso por el país, en 1978, nos dejó una dolorosa estela de muerte y destrucción.

[b]Soñar no cuesta nada[/b]

En medio del ambiente de crispación y desconfianza que reina en el Partido Revolucionario Dominicano, tanto en la facción que encabeza el licenciado Hatuey Decamps como la que capitanea el presidente Mejía y su querido PPH, llama la atención la confianza mostrada por doña Milagros Ortiz Bosch, convencida de que “parece más que imposible” que el Presidente pueda ganar la convención que le permitiría repostularse. Doña Milagros, así lo reseña El Nacional, asegura -contrario a la creencia generalizada- que la Presidencia de la República no supone, en sí misma, una ventaja, una garantía de victoria para el mandatario, lo que a su juicio puede comprobarse al pasar revista a la historia reciente del PRD. Pero gente que ha vivido, o padecido, esa misma historia, discrepa de esa apreciación, al recordarnos que ningún presidente perredeísta -llámese Antonio Guzmán, Jacobo Majluta o Salvador Jorge Blanco- llevó tan lejos sus afanes continuistas. Pero allá nuestra cándida Vicepresidenta, a quien una fecunda y dilatada carrera política otorgan, incluso, el derecho a soñar de vez en cuando.