Como siempre, quedamos mal

Soñar es tan bonito que a veces uno preferiría quedarse allá, en el mundo de los sueños, y no regresar jamás. Y es que en esa tierra, idílica y fantástica, siempre encontramos la felicidad.

El problema surge cuando hay que aterrizar y descubrir, o reconocer más bien, que los problemas son reales y no se irán: hay que enfrentarlos, como se pueda, e intentar salir bien librado de ellos.

Eso es precisamente lo que le sucede ahora a las autoridades educativas: soñaron con que el Presidente, que una vez dijo que sólo la educación salva a la República Dominicana, sería generoso con el presupuesto de la cartera. Pero no. Como esperábamos el resto de los mortales, será de RD$30,945 millones (muy lejos del 2.6% del PIB que él pedía, que eran casi RD$60 mil millones).

Con ello, volvemos a tener un presupuesto que no alcanzará el 2%, lo que nos convierte en uno de los países que menos invierte en la región.

Por eso vemos que en el nuevo informe de Educación para Todos (EPT) de la UNESCO brillamos por estar entre los países con escolares de tercer grado que tienen un escaso nivel de lectura.

Ese informe nos desnuda otra vez (menos del 70% de los estudiantes termina la primaria y los que son puestos a prueba sacan resultados insuficientes); y habla de la importancia de invertir en esa área. ¿Ejemplo? Cuba, que sí sale bien parado en los informes, invierte un 9.3%.

Aunque nosotros no podemos llegar ahí, hay que insistir en cumplir la ley de Educación.

Y es que, aunque Leonel Fernández no lo reconozca, ya nos estamos hundiendo.