¿Cómo terminará la jueza Miriam Germán?

Melvin Matthews

El futuro de la jueza Miriam Germán pende de un hilo, tras el incidente con el Procurador General, Jean Alain Rodríguez, quien ha sido vapuleado por sectores de la prensa y de la sociedad civil, porque al momento de evaluarla en el Consejo Nacional de la Magistratura, sacó a relucir, sorpresivamente, tres cartas –entre ellas, dos apócrifas-, contentivas de graves acusaciones contra la magistrada.
Pero sus críticos han olvidado adrede la tercera comunicación leída en el mismo escenario por el fiscal general; la que suscribe el juez José Gregorio Bautista Vargas, quien acusa a la magistrada de la Suprema Corte de intentar sobornarlo para que liberara al narcotraficante Winston Rizik. Bautista, quien presidia el Tribunal Colegiado de Monte Plata que condenó en primera instancia a Rizik, y que ahora encabeza el Tribunal de Trabajo, ha depositado una denuncia contra la jueza en el Consejo Nacional del Poder Judicial, señalando que posee pruebas que presentará en el momento oportuno.
Yo pregunto: ¿procederá el CNM a ratificar a la jueza Miriam Germán en la Sala Penal de la SCJ, a pesar de la denuncia de Bautista Vargas? Esa es una papa caliente para los miembros del CNM, quienes de forma indirecta están compelidos a escoger entre la magistrada y el procurador, pues la contienda entrambos en la Judicatura debe terminar.
Mientras tanto, crecen los argumentos a favor de Alain Rodríguez, en el sentido de que, no obstante su estilo inquisitorial, su actuación se acogió a la Ley Orgánica del CNM, la 138-11, la cual no establece el criterio de confidencialidad, sino todo lo contrario, y su artículo cuarto es aplicable para la evaluación de jueces activos para decidir si permanecen o no en la función.