Comparten almuerzo escolar en Santiago

Almuerzo escolar

“Se ha notado un cambio en la actitud del estudiante después que tenemos los alimentos”, afirma Plinio Vargas, director del Centro Educativo Profesora Vitalina Gallard de Abinader de Santiago.

“Mejorar la alimentación escolar fue una promesa de campaña del presidente Danilo Medina. Un compromiso de su gobierno. Alumnos bien alimentados aprenden más y mejor. A los padres les quita un gran problema de encima” expresa la breve nota y el video titulados: “Me encanta la comida”, difundidos hoy por la Dirección General de Comunicación de la Presidencia (DICOM).

Una verdadera revolución educativa se ha iniciado en la República Dominicana.

El Programa de Alimentación Escolar (PAE), ejecutado por el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), contempla un proceso de incorporación progresiva de centros educativos hasta lograr las 570 escuelas y 198,000 estudiantes, meta del presente año escolar. A la fecha ya han sido integradas 318 escuelas y 141,825 alumnos a la tanda extendida (8 de la mañana a 4 de la tarde). Sólo en almuerzo escolar, el presupuesto ha pasado de 259 millones de pesos el año pasado a 1,200 millones de pesos en este año. En conjunto, todo el PAE (desayuno y almuerzo) destinará 6,800 millones de pesos para alimentar a los alumnos de hogares pobres de nuestro país.

Con el Programa de Alimentación Escolar no sólo se benefician los niños y niñas que reciben las proteínas, carbohidratos y minerales que necesitan a través del desayuno y almuerzo escolar, sino que también brinda la oportunidad a pequeñas y medianas empresas de convertirse en suplidores, tal como es el caso de El  Patio Familiar y de su gerente, Antonio Morán, ejemplo de emprendedor que valora la inversión social  del gobierno como una oportunidad de negocios para él y sus socios. 

Me encanta la comida.

almuerzo“Me encanta la comida”, dice Darleny. Rafael agrega: “Comemos comida como de restaurant”. Ambos, alumnos del Centro Educativo Profesora Vitalina Gallard de Abinader de Santiago. Están contentos con el almuerzo escolar.

Hablamos con el director y con los alumnos; también con el suplidor, visitamos sus instalaciones, vimos el proceso de cocción de los alimentos, como se manejaban y como eran servidos. Valor y variedad nutricional, calidad e higiene quisimos comprobar.

Mejorar la alimentación escolar fue una promesa de campaña del presidente Danilo Medina. Un compromiso de su gobierno. Alumnos bien alimentados aprenden más y mejor. A los padres les quita un gran problema de encima.

El Programa de Alimentación Escolar (PAE), ejecutado por el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), contempla un proceso de incorporación progresiva de centros educativos hasta lograr las 570 escuelas y 198,000 estudiantes, meta del presente año escolar. A la fecha ya han sido integradas 318 escuelas y 141,825 alumnos a la tanda extendida (8 de la mañana a 4 de la tarde). Sólo en almuerzo escolar, el presupuesto ha pasado de 259 millones de pesos el año pasado a 1,200 millones de pesos en este año. En conjunto, todo el PAE (desayuno y almuerzo) destinará 6,800 millones de pesos para alimentar a los alumnos de hogares pobres de nuestro país. Lo que nunca se había hecho. 

Una verdadera revolución educativa se ha iniciado en la República Dominicana.  “Se ha notado un cambio en la actitud del estudiante después que tenemos los alimentos”, nos confió el director del centro educativo, Plinio Vargas.

El suplidor del desayuno escolar es El Patio Familiar, cuyo gerente es Antonio Morán. La oportunidad de suplir el almuerzo por pequeños y medianos negocios en Santiago figura como uno de los atractivos del PAE. Sin embargo, los socios de El Patio Familiar no se sintieron inicialmente entusiasmados.

Antonio cuenta que los socios le preguntaron por el beneficio, porque el INABIE es muy estricto en el precio y la calidad de los alimentos. Y sabe negociar.

Su respuesta los desarmó: “No lo miren como negocio, les dijo; miren como que ustedes le están devolviendo a la sociedad parte de los beneficios y, lo más importante: a niños de padres de muy pocos recursos”.

Los convenció “fulminantemente”. Pero además, como reveló más adelante el propio Antonio, involucrarse en la preparación diaria de 632 almuerzos, le provocó un dinamismo al Patio Familiar, mayor volumen de compras y, buena noticia, tener que contratar más empleados. Hoy El Patio Familiar es más grande, más fuerte, con más relaciones en el mercado y más valorado.  “Cuando tienes tu alimento seguro piensas diferente”, terminó diciendo Antonio.