Competitivad y libre comercio

ANDRÉS VAN DER HORST ALVAREZ
A propósito de varios hechos recientes, entre ellos: la carta del representante comercial de los Estados Unidos, el embajador Zoellick, al Congreso norteamericano sobre la exclusión de los dominicanos en el CAFTA, la visita del gurú económico Jeffrey Sachs al país, altos representantes de organismos internacionales y la última  publicación que anualmente hace el Foro Económico Mundial sobre los índices de competitividad mundial, que son coordinados, por cierto, por el propio profesor Sachs y el profesor Michael Porter, quisiera compartir algunas consideraciones sobre este último indicador.

Con la intención de aclarar o en todo caso, de llamar la atención con otras, insisto y reitero nuevamente, que la competitividad a diferencia de la productividad,  es un concepto sistémico no sectorial como muchos creen, tanto en el entorno público como en el sector privado nacional.

Esa es la gran diferencia entre el concepto de productividad y el de la competitividad, que muchos economistas suelen confundir.

La productividad es un concepto altamente ligado a la eficiencia entre costos, producción, renta y empleo. Sin dejar de mencionar que para ser competitivos hay que ser necesariamente productivos, la competitividad va más allá de simplemente ser lo más baratos, lo más rápidos y con calidad total. Por ejemplo, a partir de estos índices, realizados mediante un nivel de análisis muy profundo y comprensivo, se nota la supremacía mundial de países tan caros como Finlandia, Estados Unidos, Suecia y el archimencionado y referido Taiwán, país que por cierto, supo tener el valor de sustituir su producción de arroz hace 15 años por vegetales de mucho valor agregado, no obstante ser de los más productivos a nivel mundial y tener esa herencia milenaria y cultural.

Todo lo contrario a China, otro ejemplo que a pesar de tener los precios más bajos de mano de obra y avasallar con sus precios en los mercados, apenas supera el lugar numero 50 dentro de 104 países, donde la República Dominicana aparece en el lugar numero 80, habiendo superado el récord mundial en este análisis al descender 39 lugares en sólo dos años.

A pesar de que nuestro peso subvaluado a niveles sin precedentes para este año 2004, llegando a cotizarse por encima del 50 por uno, provocara un aumento significativo de  las exportaciones de bienes y servicios, especialmente en la producción de zonas francas y el turismo, el país hoy se encuentra posesionado dentro de los menos competitivos a nivel mundial, solo superando a Honduras, Haití, Zaire, Tanzania, Mozambique, Bolivia, entre otros coherentemente pobres y perdedores.

Según el equipo que tiene la responsabilidad de realizar esta investigación anualmente y que coordina este foro mundial sobre economía, nuestro país, a pesar de haber tenido una “mejora” en los niveles de precio de mano de obra, el índice de crecimiento económico competitivo y sostenible ha descendido estrepitosamente en los dos últimos años debido básicamente a estos factores: 1.) deterioro de la infraestructura macroeconómica, 2.)un adverso  ambiente para hacer negocios e  inversión, dígase normas y reglas claras, 3.)un descenso significativo en la operatividad y estrategia empresarial, o sea, las empresas no han invertido lo suficiente, 4.) un rezago comparativo en los esfuerzos públicos y privados por aumentar el nivel de soluciones tecnológicas y la innovación, 5.) servicios públicos deficientes, pero sobre todo 6.)ningún indicativo creíble sobre políticas que aumente el nivel competitivo de las empresas y el gobierno.

Hace apenas 3 años que la muestra para estos análisis era sólo 80 países, hoy ya son 102 y gracias a Dios, porque de lo contrario, hubiéramos sido los últimos competitivamente hablando en este ranking mundial.