Comportamiento de las exportaciones a septiembre

El sector externo, de acuerdo a los datos preliminares a septiembre del Banco Central, presenta un adecuado desempeño, y a pesar de la ligera caída en las exportaciones nacionales de bienes; la reducción en la factura petrolera y el crecimiento del ingreso proveniente de turismo, zonas francas y remesas, ha contribuido a un mejor resultado global en relación al mismo periodo del pasado año.

Las exportaciones totales alcanzaron la suma de US$7,281.1 millones, que representa una reducción de 2.6% en relación a septiembre de 2014, y las exportaciones nacionales se redujeron en 11% en relación al pasado año.

En relación a este resultado vale la pena destacar que dicha reducción estuvo influenciada especialmente por una caída en las exportaciones mineras en el orden de 20.8%, debido una parada técnica de Pueblo Viejo en el primer trimestre y la caída en los precios mundiales de los minerales y materias primas. Los bienes agrícolas experimentaron un ligero crecimiento de 0.2% (básicamente por los guineos y el cacao en grano), cuando se evalúa la caída de otras exportaciones agrícolas (aguacates, ajíes, pimientos, etc.) se aprecia el impacto de la veda establecida por los EU a los vegetales del país. Las exportaciones industriales disminuyeron en 6.5%, impulsado por una caída en la exportación de cemento gris (-8.4%), varillas de acero (-27%) y combustibles en aeronaves (-29.8%).

En contraposición a ese resultado, las zonas francas aumentaron sus exportaciones en 5.0%, alcanzando la cifra de US$4,114.6 millones, destacándose un crecimiento de todos los rubros, tanto los industriales como los procedentes del sector agropecuario.

Las importaciones totales se redujeron en 2.2% y las importaciones nacionales en 3.8%, básicamente debido a una reducción en la factura petrolera en US$1,067.6 millones (-34.5%), sin embargo las importaciones no petroleras aumentaron en 8%, destacándose las importaciones de materias primas para alimentos que aumentaron en 27.7%, de 22.6% en las importaciones de bienes de consumo duraderos y de 24.9% en los bienes de capital

Aun cuando disminuyeron las exportaciones, el peso en la disminución en la factura petrolera (por cierto en monto por la caída de los precios ya que el consumo aumentó en 13.8%), permitió que la balanza comercial presentara a septiembre un déficit menor en US$88.9 millones y en cuanto a la balanza de servicios una mejoría en 5.9% debido al excelente comportamiento del turismo que en ese periodo aumentó el ingreso de divisas en 8,5%, alcanzando la suma de US$4,644 millones, y un incremento de 331 mil visitantes no residentes.

Cabe destacar que del lado del ingreso secundario o balanza de transferencias corrientes se produjo un superávit de US$3,554 millones, impulsado por un aumento de las remesas familiares en 7% para alcanzar un monto de US$3,733.9 millones.

Los resultados preliminares del sector externo a septiembre revela un adecuado comportamiento tomando en consideración factores coyunturales que actuaron de manera negativa, como la caída en los precios de los minerales, la reducción en las exportaciones de vegetales por la veda impuesta por los EU a nuestros vegetales por el tema de la mosquita del mediterráneo y también la veda terrestre de Haití a 23 productos agrícolas e industriales del país.

El examen del comportamiento del sector externo y muy especialmente de las exportaciones nacionales indica que son necesarias medidas y políticas para lograr un crecimiento sostenido. Del lado minero, con su extraordinario potencial, es necesaria una ley de ordenamiento territorial para establecer las zonas de explotación y el país no estar a expensas de las presiones de grupos ambientales fundamentalistas y garantizar la inversión extranjera en ese sector. También por el lado de las exportaciones agropecuarias e industriales es necesario potenciar otros mercados aparte del norteamericano y el haitiano.

Con el turismo, zonas francas y remesas, unido a exportaciones nacionales de mayor monto y volumen, estaríamos en presencia de un sector externo fortalecido capaz de generar mayores recursos, empleos y garantizar la estabilidad relativa de nuestra moneda.