Composición de la leche materna

Mucho se habla de los beneficios que aporta a los niños la leche materna. Que si los alimenta bien, que si les ayuda a inmunizar el organismo… pero ¿cuáles son esos nutrientes que se le atribuyen?

Se dice que es rica en vitaminas, minerales, proteínas, ácidos grasos, hormonas, azúcares, en los niveles ideales para ayudar al buen funcionamiento del organismo del bebé, así como para el sano crecimiento.

La leche humana también aporta la cantidad necesaria de carbohidratos y enzimas digestivas. A través de esta, la madre le ofrece anticuerpos que evitan infecciones en el bebé. Contiene también propiedades antialergénicas y antiparasitarias.

Es más, esta leche no se considera un simple líquido que se le da al bebé para alimentarlo, sino que se la considera un tejido vivo pues contiene células vivas.

Agua. Esta sustancia está presente en un 88 % en la leche materna. Es por esto que no es una casualidad que los doctores no indiquen a las madres dar agua u otros líquidos al bebé durante los primeros seis meses de edad.

La lisozima. Es una enzima antibacteriana, que ayuda al desarrollo y mantenimiento de la flora intestinal, pero además posee propiedades anti-inflamatorias.

Proteínas. Este nutriente constituye el 0.9 % de la leche materna.

Caseína. Es beneficioso por su aporte de calcio, fósforo y aminoácidos.

Grasas. Estas forman del 3 al 5 % de esta leche. Representan entre un 40 y 50 % del total de calorías de la leche materna y el bebé es capaz de absorberlas con facilidad.

Hierro. Es absorbido en un 50 % porque contiene lactoferrina, cobre y zinc. Estudios revelan que la absorción del hierro puede disminuir cuando a los bebés se les da alimentos sólidos, antes de tiempo (seis meses). Los niños que se alimentan con leche materna durante ese tiempo, rara vez desarrollan anemia por deficiencia de hierro.

Vitaminas. Posee varias, entre ellas, A, D, E, K, B 12, C… Estas varían dependiendo de la alimentación de la madre.

Minerales. También contiene concentraciones de minerales como cobalto, cobre, yodo, selenio, cromo, manganeso, aluminio, cadmio.

Estos son solo algunos de los nutrientes que una madre puede transmitir a su bebé con el simple hecho de amamantarlo. Además de que tiene otras ventajas como crear una relación estrecha entre ambos.