Comunidad inconforme con la condena que tendría el cura Gil

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Aunque, comunitarios, líderes de la iglesia y familiares están alegres porque al fin el padre Alberto Gil reconoció que abusó sexualmente de menores en esta comunidad, señalaron que con eso no paga el daño moral, psicológico y familiar que dejó en esos menores.

El grupo Unión Fuerza y Seguridad, que denunció las acciones del cura, insistió en que por más años que le impongan, nada cambiará la vida de estas familias, que aún a la fecha están dolidas y tratan de sobrevivir en el miedo y el dolor.

“Hemos leído estas declaraciones de Gil que muy bien retratan su astucia y mezquindad. Ahora a la hora de la verdad acepta los cargos y dice que es culpable, para que le rebajen la pena. Entendemos que los años que le impongan no van a curar el daño dejado aquí”, dice Luis Manuel Sepúlveda.

De igual manera, Altagracia Peralta y Pedro Tomás Espinal, sostuvieron que siempre confiaron en la justicia dominicana y en la de Polonia porque fue un caso que se extendió en todo el mundo.

Manifestaron que en la comunidad les preocupa el hecho de que los menores no hayan recibido atención permanente y aseguró que algunas familias decidieron mudarse del lugar para poder sobreponerse a las burlas de la gente.

“Dime, con qué se paga eso. La comunidad, los familiares y la iglesia de aquí quieren saber si siete, ocho o 10 años van a mermar el trauma de esos niños. Nosotros entendemos que Gil, es astuto. Siempre negó los hechos y ahora de buenas a primeras se declara culpable. No es como pensábamos, que iban a cantarle por lo menos 30 años de cárcel, ahora serán menos”, argumenta Sepúlveda.

El juicio comenzó ayer y continuará el miércoles y los días 10 y 24 de abril.

La Procuraduría Regional de Varsovia (Polonia), apresó a Gil atribuyéndole diez delitos, entre ellos seis por atentar contra la libertad sexual de menores de edad en esa comunidad.

El sacerdote polaco Wojciech Gil, se declaró culpable de los cargos y su defensa confía en que eso le permita beneficiarse de una reducción de pena, más o menos de siete años.