Comunidades pierden sustento tras secarse el Salto de Limón

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Más de dos mil personas de las comunidades El Limón, Juana Vicenta, Arroyo Chico y Arroyo Surdido en Samaná han perdido su sustento de vida tras ocho meses que lleva el Salto de Limón sin agua, ya que su fuente de ingresos era realizar visitas guiadas hacia la cascada.
Afectados por la sequía que vive el país, además de la mala práctica agrícola y ganadería en las zonas donde nacen los ríos que alimentan el Salto, los munícipes abogan por varias iniciativas que devuelvan el caudal, como reforestar las montañas y cambiar la siembra de cultivo de ciclo corto por otros agroforestales.
Pocas personas se dedican a trabajar la tierra, pues las visitas guiadas a pie o a caballo al Salto de Limón es su principal fuente de ingreso, así como la venta de comidas, artesanías entre otros productos turísticos.
En los alrededores del salto de agua existen 13 paradores o ranchos que reciben a los turistas que empleaban más de 1,500 personas y las comunidades temen que esta situación sea recurrente, ya que en el 2015 también se secó el salto por alrededor de cinco meses, explicó Salvador Alcalá vicepresidente de la Asociación Comunitaria Ecoturismo Salto del Limón (Acesal) y gerente del Rancho Parada La Manzana.
Dijo que un rancho podía recibir un promedio de 30 a 40 personas diarias y ahora son dos o tres o nada.
En ese orden, Fernando González, empleado de Rancho Limón Aventura expresó que 200 personas trabajaban en el rancho y ahora solo 40 tras la disminución de los turistas, dejando a las personas sin sustento.
Alcalá indicó que Acesal y las comunidades afectadas están solicitando al Ministerio de Medio Ambiente que renueve el acuerdo de co manejo (vencido en el 2005) del Monumento Natural Salto del Limón para tener incidencia directa sobre el mismo.
Destacó que un plan de co manejo permitiría que se agrupen todas las instituciones de la zona, como la gobernación, la sindicatura, el Clúster Turístico de Samaná, Acesal, el Ministerio de Medio Ambiente, entre otras entidades comunitarias.
Explicó que con todas las entidades reunidas se haría una planificación del área protegida, con acciones continuas en el tiempo. “Actualmente esta planificación solo recae en el Ministerio, pero éste no tiene recursos suficientes para trabajar en la zona. Pero con la ayuda de todos, los recursos necesarios se coordinan y se programan”, expuso.
Dijo que también proponen que se cambien las actividades agrícolas que se desarrollan en la comunidad Arroyo Chico donde nacen los ríos que alimentan el Salto. En esta zona viven 50 o 60 familias que se dedican a cultivos de ciclo corto y ganadería, pero Acesal quiere que estos cambien a actividades agroforestales como cacao, café y otros rubros. Además Acesal quiere que el Ministerio de Turismo apoye la zona con capacitación técnica y manejo ecoturístico.
Acciones MA
El administrador del Salto del Limón por el Ministerio de Medio Ambiente, Alejandro Beltré, explicó se benefician directamente dos mil personas e indirectamente también se crean empleos en las comunidades aledañas a la cascada y otras de Samaná y Las Terrenas. Indicó que el año pasado recibieron 60 mil visitantes que pagan 50 pesos al ministerio, un 85% de estos son extranjeros, pero al cierre de este año las cifras reducirán a más de la mitad. Dijo que tiene una brigada de reforestación en el área y guardaparques que se pagan de los recursos que genera el parque.