Con el rigor necesario

Las lagunas educativas de nuestros estudiantes son parte de una cadena de deficiencias que empiezan por lo alto. Según un diagnóstico dado a conocer por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT), de las 25 universidades con escuelas de educación que tiene el país, menos del 50% reúne las condiciones necesarias para formar maestros. Eso significa que hemos estado titulando como educadores a personas mal preparadas, egresadas de academias ineptas en esa materia.

El hecho de que el propio MESCYT anuncie ahora que aplicará a las academias normativas especiales que deben llenar para formar debidamente a los maestros, deja claro que si academias no aptas estaban dedicadas a preparar educadores, en parte se debía a la falta de normas rigurosas y pobre supervisión del trabajo de los centros en materia de pedagogía.

Aspiramos a que a partir de la aprobación de las normas no habrá justificación para que de las universidades salgan maestros mal formados. El progreso de este país ha estado lastrado por insuficiencias educativas que arrastran los estudiantes. Hay que quebrar el círculo vicioso que comienza en las cátedras no aptas para formar maestros y continúa en las aulas en todos los niveles de la enseñanza. La calidad de la formación de docentes tiene que ser un requisito innegociable, inflexible.

Círculo RD, Cuba y Panamá

La República Dominicana, Cuba y Panamá podrían constituir un circuito virtuoso de intercambio comercial en gran escala. Ya la apertura de la economía cubana representa para empresas dominicanas compromisos de negocios por RD$70 millones, gracias a concertaciones logradas en la Feria Internacional de La Habana (FiHab 2015). Y la visita al país del Presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, pone en agenda la ampliación del intercambio entre ese país centroamericano y el nuestro.

De nuevo, el clima de negocios y la posición geográfica de nuestro país es factor de ventajas comparativas que permitiría sacar provecho a un enlace comercial que tendría todas las condiciones para crecer y diversificarse. Nos corresponde tratar de que la competitividad de nuestras empresas permita aprovechar al máximo esta relación.