Con estilo industrial

18_11_2015 HOY_MIERCOLES_181115_ ¡Vivir!1 C

El estilo industrial puede parecer frío y seco, pero es todo lo contrario.

Para crearlo debes imaginarte las fábricas e industrias de los años 50: cemento alisado, metal forjado, géneros simples y colores planos en la gama del gris, el blanco y el negro, entremezclados con detalles de colores puros y vibrantes, sin estampados ni diseños intrincados.

Es indispensable incorporar luz: por un lado, lo natural, que ha de ingresar por grandes ventanales de marcos metálicos o pintados de colores oscuros, y por el otro la artificial, con pantallas metálicas simples y económicas que puedes comprar usadas a precios muy convenientes.

En la obra se deja a la vista los elementos constructivos, como vigas, columnas, ladrillos, incluso tuberías y cañerías eléctricas en soportes aéreos. Las tapas de la caja de luz quedan como protagonistas en la decoración de los muros, y como arte puede colocar piezas originales creadas con sus propias manos, combinadas con simples detalles decorativos.

Detalles del estilo. La practicidad debe primar en la decoración industrial. Para guardar los alimentos utiliza frascos de vidrio y viejas latas; como revistero aprovecha cajas de maderas compactas, y hasta puedes crear tus muebles y asientos utilizando cajones de madera, plásticos o metálicos, incorporando cojines en telas de color básico.

Las piezas ferroviarias y las marinas son muy utilizadas en este estilo decorativo: relojes, palancas de vías, clavos y traviesas o durmientes pueden ser materiales de decoración. Otra opción es incorporar antiguas piezas industriales, como máquinas de vieja imprenta y piezas de talleres mecánicos o textiles.

Una caja registradora de la época puede ser el punto de atracción visual de la sala. Para los muebles convencionales, aprovecha las técnicas de envejecido y decapado, o bien la de desgastado que permite crear un aspecto rústico en cada elemento. Recuerda integrar metales, hierros forjados y maderas en crudo (incluso algo malgastadas y rústicas) para complementar cada rincón.

Tan sólo debes mantener la simpleza y la sobriedad en cada elemento y mobiliario. Divide los espacios y aprovecha los recursos a tu disposición, haciendo pequeños cambios estéticos que se complementen con el estilo general.

En poco tiempo y con un gasto mínimo podrás lucir un hogar de estilo industrial muy cálido.