Con los libros

Ayer aplaudimos, en uno de nuestros editoriales, la medida gubernamental que exonera del pago de toda clase de grávamenes la importación de libros, periódicos y revistas.

Hoy queremos referirnos a ese mismo tipo de publicaciones, pero a las elaboradas en el país.

En ocasiones anteriores nos hemos referido a un hecho que consideramos discriminatorio e ilógico.

Los libros y revistas importados quedan libres del pago de tributos de todas clases. Paradójicamente, sin embargo, los confecionados, localmente, están sujetos a la cobertura de distintas cargas.

El país se ha convertido, con el paso de los años, en un impresor de libros de primerísima calidad y no es exagerado afirmar que es uno de los primeros, en esa materia, en la región caribeña.

La importación de materias primas para la confección de esos libros, empero, está sujeta al pago de impuestos y/o gravámenes que encarecen sus costos. Y esos impuestos y/o gravámenes afectan asimismo, la impresión de revistas y publicaciones periódicas.

El papel, la tinta y otros insumos, para la publicación de libros y revistas, cubren tributos a la importación, además de que son afectados por otros gravámenes, incluyendo el recargo cambiario.

Eso, sin duda alguna, impide que los libros impresos en el país puedan competir con los importados y también afecta al mismo gobierno cuando otorga, por virtud de concursos, la impresión de millones de ejemplares para la educación pública.

Lo mismo puede decirse de los autores que, con grandes sacrificios, tratan de editar sus obras, para contribuir a la difusión de la cultura.

Sabemos, de sobra, que el gobierno busca ingresos en forma casi desesperada, para enfrentar la crisis que afecta a la nación.

Con la suma que ingrersa al Estado por concepto de insumos para la publicación nacional de libros y revistas en muy poco cuanto se puede hacer y resultaría más beneficioso a la nación liberar del pago de impuestos y gravámenes la edición de libros y revistas, pues así se haría mucho más competitiva una industria que genera ya muchos empleos y aumenta el prestigio del país.

Además, )hasta dónde chocaría con la razón el hecho de que un editor realizara su trabajo en el extranjero, por razón de costos, y luego importara, libre de toda clase de gravámenes, un libro que pudo imprimirse en el país?

[b]Inundaciones[/b]

El director del Instituto Nacional de Recursos Hiodráulicos, Silvio Carrasco, ha hecho una observación atinada, sustanciada en la realidad práctica de estos días, cuando una vasta zona del país quedó bajo las aguas y las inundaciones provocaron 60,000 damnificados y daños cuantiosísimos a la agricultura y la pecuaria.

Es una realidad insoslayable que todos los perjuicios derivados de las lluvias y las inundaciones en el Norte, el Noroeste y el Noreste del país, traducidos en muerte de al menos diez personas, debería servirnos de lección para diseñar una política permanente de mitigación de inundaciones.

Siempre hemos insistido en la necesidad de inventariar las zonas inundables y los asentamientos humanos mal ubicados, cercanos a arroyos, ríos, cañadas, despeñaderos o zonas costeras bajo el nivel del mar, potencialmente peligrosas en épocas de lluvia, susceptibles de poner en riesgo vidas humanas e intereses económicos.

Aquí la gente construye viviendas en sitios indebidos y aunque se les ha desalojado en ocasiones, regresan desde que tienen en las manos la compensación que les entrega el Estado. El sector Las Caobas fue un asentamiento creado por uno de los gobiernos del extinto expresidente Joaquín Balaguer para alojar a familias desalojadas del barrio La Ciénaga, en la margen occidental del río Ozama. La mayoría de esas familias vendieron o alquilaron las nuevas viviendas y retornaron al lugar de origen sin que nadie se lo impidiera.

Las inundaciones de estos días se produjeron en zonas de influencia de varias presas que no tuvieron capacidad para retener los volúmenes de agua caída. Mucha gente y plantaciones agrícolas están expuestas permanentemente a los riesgos de inundación. Hay que asimilar esta dolorosa lección y actuar en prevención.