Con una escuela infuncional, la ADP debe callar

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En los últimos días, tras conocer los resultados de PISA 2018, la escuela es noticia. Otra vez reparamos en el fracaso de nuestra educación y recordamos con nostalgia lo exquisita que fue la formación en otras épocas. ¿Cómo involucionamos tanto?
Para la presidenta de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Xiomara Guante, la razón de los patéticos resultados es que la educación por competencias solo tiene dos años impartiéndose en el país, razón por la que “nuestros estudiantes nunca podrán ser la competencia de los estudiantes de los demás países”, sostiene.
Sin embargo, al ver los cuestionarios de PISA, las palabras de Xiomara duelen. La prueba de lectura (en la que más retrocedimos respecto al 2015) tiene textos sin complicaciones y las preguntas son fáciles de responder. Es increíble que no puedan.
Peor es que el 98% de los docentes de las escuelas más pobres está totalmente certificado pero los resultados son más deficientes que las demás, donde solo el 77% de los maestros lo está. La ADP, es obvio, lo está haciendo muy mal.
A pesar de ello, la respuesta es movilizarse a partir de mañana en demanda de que el Ministerio de Educación cumpla con sus reivindicaciones, una actitud que muestra su falta de compromiso. Es inaceptable esa irresponsabilidad.
Aunque los maestros son víctimas del sistema que los formó mal, no olvidemos los recursos que se invierten en mejorar esa formación. ¿Permitiremos que los maestros sigan ofreciendo una escuela infuncional y, además, den menos de lo que corresponde? Educación tiene que evitarlo y la ADP debe callar.