CONCISO. “Lounge”

La traducción al español de la palabra “lounge” dice: lugar que se escoge para descansar, tenderse en sofás, canapé…

En el Alto Manhattan, ya hay cientos de estos lugares que han venido a sustituir a las discotecas. Cada vez más suntuosos, con decoración europea de muy buen gusto y bellas mujeres que hacen de meseras y de bartender y caballeritos traídos del gimnasio.

En los “lounges” (algo más atractivos que los ‘drinks” de Santo Domingo) ha surgido la expresión del “echavaineo”, que no es más que un exhibicionismo reluciente que ponen de manifiesto los parroquianos, desde su entrada por la puerta principal del establecimiento hasta repantigarse en las exclusivas secciones VIP donde la ostentación imperiosa comienza en el vestuario, por lo que casi siempre se mantienen de pie para lucir la “pinta”, y continúa con la iluminación con fuegos artificiales de la trayectoria de la botella que ha de recibir sonriente el notorio afortunado, que no dejará de echar una orgullosa miradita a su más cercano “echavainista”.

El fin de semana pasado, hice un recorrido por varios de estos lugares que están en boga y que regentan, por lo regular, jóvenes empresarios dominicanos. Y, no sé si el fanfarroneo dominante en estos hermosos establecimientos será la causa de la poca convocatoria, pero a todos los que asistí tenían varias secciones cerradas como para lavar las apariencias, tratando de cubrir la escasez de clientes. La entrada, solo con música de DJ, 20 dólares. El parqueo 25. Y hay quienes, a su entrada, distribuyen propinas a cada una de las amazonas, algunas en bikinis, hasta “boronean” a los encargados de la seguridad, esto para asegurar que no le falle su “echavaineo”.

Mientras tanto, con todo y que esos establecimientos presentan una asistencia muy floja, lo que dificulta cubrir la empleomanía y otros gastos, cada semana abre un “lounge” nuevo. Y, uno suma, multiplica y divide y se pregunta: “¿Y, cómo lo hacen?…”