Conciso. ROBERTO GERÓNIMO

“La Puntilla de Puerto Plata”
Motivado por la pasión patriótica, la semana pasada me uní a las motivaciones del colega puertoplateño Carlos Acevedo, que públicamente solicitaba que el anfiteatro que inaugurará la Presidencia de la República y el Ministerio de Turismo, el próximo 15 de abril, llevara el nombre del creador de las notas literarias de nuestro himno nacional, don Emilio Prud’Homme. Después de algunas consideraciones y un simple análisis entre Luis Medrano y el autor de esta columna, él hizo un reconsiderando de la solicitud. El amigo Medrano explica, entre otras cosas, que el anfiteatro es una obra de carácter popular. “Usted se imagina, un teatro público al aire libre, que será escenario, en ocasiones, de mamberos, reguetoneros y dembowseros con los calzoncillos por fuera interpretando un género que en su improvisación puede salirse de la formalidad y la grandeza de esa figura regia, de quien heredamos nuestro canto patriótico. Nuestro himno es el más hermoso y apropiado en consonancia con nuestra realidad ¿y que cualquier “ke lo que de ke lo que” mancille el nombre y la gloria de nuestro héroe Emilio Prud’Homme?”. Sin desmeritar el modernísimo anfiteatro, Medrano propone que el nombre del patriota sea reservado para una obra más solemne, a construirse en “La Novia del Atlántico”, acorde con la estatura y dimensión de Prud’homme. Ahí, el compadre y yo no estuvimos muy de acuerdo. Bastaría con pasar por la calle Emilio Prud’Homme en la barriada de Villa Consuelo o por cualquier calle o avenida nombrada en honor a cualquier patriota del mundo. Veríamos plataneros, limpiabotas, fritureras, descamisados, borrachones… mezclados con estudiantes, empresarios, amas de casa, venduteros, etc., dándole vida, colorido y movimiento a esas arterias urbanas. Esto en nada desmerita ni deshora al insigne escogido para darle nombre. Pero, en lo que estoy de acuerdo con Luis Medrano es en el hecho y propósitos del Ministerio de Turismo para mercadear y promover mundialmente Puerto Plata como destino turístico. Entiendo que es muy significante y estratégico que esa hermosa obra destinada para eventos y espectáculos lleve por nombre Anfiteatro La Puntilla de Puerto Plata. No es que “donde dije digo dije Diego”, es que, en cualquier circunstancia y ponderación sensata, todo se percibe según el color del cristal con que se mire. Mientras más claro, mejor.