Conflicto China-Taiwán tensa crisis Haití

PUERTO PRÍNCIPE (AFP).- Haití y la cuestión de la renovación del mandato de la misión de estabilización de Naciones Unidas en este país se han vuelto esta semana en parte de la problemática China-Taiwán, de acuerdo con diplomáticos occidentales y funcionarios haitianos. Ese mandato, que tiene un costo anual de unos 500 millones de dólares y en el que participan unos 6.000 cascos azules, entre ellos chinos, expira el 1 de junio.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el gobierno transitorio haitiano pidieron su renovación por un año.

Pero en el Consejo de Seguridad de la ONU, China, -miembro permanente con poder de veto- esta bloqueando la propuesta y acepta sólo seis meses más, según las mismas fuentes.

La razón de esta oposición de China podría estar fundada por una visita programada en julio de Alexandre Boniface, presidente provisional en el país caribeño, a Taiwán.

En la ONU, donde no es concebible el fin de la misión de los cascos azules en plenas elecciones generales como lo pide Pekín, se propuso la posibilidad de prolongar por nueve meses el mandato.

Los partidarios de China en el Consejo de Seguridad esperaban una respuesta.

La República Popular de China no tiene relaciones diplomáticas con Haití, país al que Taiwán le ofreció su apoyo por vínculos de más de 40 años.

Sólo desde hace dos años, Pekín tiene una oficina comercial, más simbólica que cualquier otra cosa, en Puerto Príncipe.

En cambio, los taiwaneses están muy implicados en los proyectos de desarrollo en el país, como la construcción de vías o la rehabilitación del estadio de Puerto Príncipe -culminado el año pasado tras ser financiado a la ligera por los ingresos dejados por un partido de gala de la selección de Brasil-.

Taipei tiene una diplomacia agresiva y generosa, distribuyendo millones de dólares a cada nuevo gobierno haitiano.

Para China, que considera a Taiwán como parte de su territorio, una visita a la isla por parte del presidente haitiano es inaceptable.

Haití se niega a cancelar su encuentro con las autoridades taiwanesas, pero a fin de alivianar la tensión, el primer ministro de Haití, Gérard Latortue, prometió visitar oficialmente también a China, según explicó una fuente haitiana.

Una visita a China del Primer Ministro haitiano equivaldría al reconocimiento mutuo de facto, valoró la fuente de Haití, quien considera que una degradación de las relaciones entre Puerto Príncipe y Pekín no le serviría a los intereses chinos.

Por primera vez en su historia, China envió a sus cascos azules al continente americano en ocasión a la misión especial de estabilización de la ONU (Minustah) en Haití. Unos 140 policías chinos participan desde mediados de 2004 en la capital haitiana, azotada por la inseguridad.

Recientemente, China hizo saber que tenía un proyecto de reforzar su contingente con 125 nuevos policías hacia finales de año, cuando se prevén las elecciones presidenciales, parlamentarias y municipales.