Congresistas admiten pacto con paramilitares

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BOGOTA (AFP).- Varios congresistas aliados al presidente Alvaro Uribe admitieron ayer que un año antes de su elección se reunieron con jefes paramilitares y firmaron un pacto para defender las ideas de esos grupos de ultraderecha en el escenario político colombiano.

“Claro que sí recuerdo esa reunión. En ese entonces yo era concejal de Tierralta (población del norte del país, con gran influencia paramilitar)”, dijo la ex congresista Eleonora Pineda, férrea defensora de unos diálogos de paz entre el gobierno de Uribe y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Pineda admitió que en dicha reunión los políticos participantes suscribieron un documento de respaldo a los jefes de los escuadrones de ultraderecha. “Por supuesto que lo firmé, no sólo ese, sino otros porque los consideré importantes para la paz del país”, dijo la congresista a medios locales.

Por su parte, Julio Manzur, presidente del Partido Conservador que hace parte de la coalición de gobierno, aseguró que pese a que no asistió al encuentro por encontrarse fuera de Colombia para esa fecha, a su regreso le hablaron de la cita con la cúpula paramilitar.

   “Me contaron que la reunión fue, entre comillas, una sana convocatoria hecha por la cúpula paramilitar. Invitaron a mucha gente, sectores estatales y no estatales. Sé que fue absolutamente cierto que firmaron el documento”, señaló.

   El domingo, el congresista oficialista Miguel de la Espriella admitió haber participado en la reunión con los jefes paramilitares con el propósito de “crear un movimiento nacional que defendiera las tesis de las AUC”. Este lunes, dijo haber recibido una llamada del presidente Uribe.

   “Tengo que decir que el presidente Uribe me llamó anoche (domingo) preocupado. El no está en el país, quería saber de qué se trataba, el presidente no tenía conocimiento de este documento y me dijo: ‘Miguel, esencialmente lo que le pido es que usted diga la verdad sobre esto’”, dijo.

   El ex congresista y actual funcionario del gobierno de Uribe Luis Carlos Ordosgoitia, si bien admitió la realización del encuentro, dijo que lo pactado no fue un acuerdo político sino un documento de buenos propósitos para la búsqueda de la paz y que contó con el aval del gobierno de la época.

   “Estaba yo autorizado para hablar por el presidente (Andrés) Pastrana (1998-2002) y por el gobierno para hacer contactos pertinentes con altos miembros de las AUC en ese entonces. Tuve muchos encuentros con el comandante Carlos Castaño”, dijo Ordosgoitia.

   El ministro del Interior (política) de la época, Armando Estrada, negó este lunes que el gobierno de Pastrana tuviera conocimiento sobre la realización de dicha reunión.

   Hace una semana el presidente Uribe retó a que se presenten pruebas de que haya tenido vínculos con las AUC durante su vida política.

   Uribe fue electo en 2002 tras ganar ampliamente las elecciones frente a Horacio Serpa, candidato del Partido Liberal y este año fue reelecto en unos comicios en los que el dirigente opositor quedó relegado a un tercer lugar, detrás del candidato Carlos Gaviria del izquierdista Polo Democrático.

   Durante su primer período en la presidencia, Uribe, quien llegó al poder prometiendo la derrota militar de las guerrillas de izquierda, realizó una polémica negociación de paz con las AUC, que en abril concluyeron la desmovilización de 31.000 combatientes a cambio de beneficios judiciales.

   Estos beneficios incluyen condenas de 5 a 8 años a los paramilitares por unos 9.000 crímenes que se les atribuyen en dos décadas en que operaron para frenar a las guerrillas izquierdistas especialmente en la costa norte y el sureste de Colombia.

   A mediados de noviembre, Alvaro Araújo, hermano de la canciller María Consuelo Araújo, y jefe de la bancada en el senado de un partido de la coalición de gobierno, dijo que las investigaciones sobre nexos de congresistas estaban dirigidos a comprometer políticamente al mandatario.