Congresistas ajustan sus ingresos

POR PEDRO GERMOSEN
Mientras el resto de la población económicamente activa soporta las devaluaciones del peso sin la compensación de un aumento salarial justo y oportuno, los miembros del Congreso, en función de sus poderes y autonomía, han ido reajustando sus ingresos con solo levantar la mano.

Aunque el tema es tratado con mucha discreción por las cámaras legislativas, se conoce que a los periódicos aumentos hechos por sí mismos para atenuar la inflación, los congresistas se adjudicaron el año pasado el incremento del nueve por ciento dispuesto por el Gobierno a través del Presupuesto en beneficio de los servidores públicos.

Ese porcentaje fue aplicado al sueldo básico de alrededor de RD$60,000 devengado entonces por los legisladores, el cual, sumando la misma proporción a las dietas, viáticos y gastos de representación, aumentaría los ingresos de los legisladores a unos RD$100,000.

La composición de estos ingresos mensuales de los senadores y diputados no incluye una asignación adicional para “ayudas sociales”, las cuales los congresistas distribuyen, si así lo deciden, entre personas necesitadas.

Una ley de reciente aprobación dispone que los presupuestos de los poderes Legislativo y Judicial, así como de la Cámara de Cuentas, serán el equivalente al 7.20 por ciento del Presupuesto de la nación.

Del total, al Congreso corresponderá un 3.10 por ciento de los ingresos netos del Estado, proyectados por los técnicos de las citadas instituciones en RD$121,000 millones para el ejercicio del 2005.

Esta legislación permitirá al Congreso un presupuesto global de unos RD$3,751 millones, del cual se asignaría un 0.30 por ciento a la Cámara de Cuentas.

Del total resultante, el 70 por ciento corresponderá a la Cámara de Diputados, en razón de que tiene 150 miembros; y el restante 30 por ciento al Senado, compuesto por 32 senadores, según las disposiciones de la legislación.

De esta manera, la Cámara de Diputados, que ejecuta este año un presupuesto de RD$890 millones, obtendría más de RD$2,600 millones, mientras el Senado duplicaría su presupuesto actual, que ronda los RD$600 millones.

De hecho, en la sesión del miércoles pasado los senadores aprobaron una propuesta presupuestaria interna de RD$1,200 millones, aunque, ese día, no se especificaron las partidas correspondientes a sueldos y demás ingresos de los miembros del hemiciclo, en comparación con los actuales.

Sin embargo, extraoficialmente se supo que los congresistas procuran -también esta vez- otro reajuste que, según entienden, se merecen para compensar la inflación y los gastos atinentes a su accionar politico-social.

Los citados beneficios se sumarán a consabidos privilegios como el derecho consignado en una ley para importar, libre de todo arancel, dos vehículos sin tope de precio en el mercado internacional, durante el período constitucional de los cuatro años.

Asimismo, asignación de un chofer pago por el Congreso, pasaporte diplomático para ellos, sus esposas e hijos, guardaespaldas, permiso para porte y tenencia de armas de fuego y, en el caso de los senadores, oficinas, con todos los gastos cubiertos, en el palacio congresional y en sus provincias respectivas.