Conjuntivitis Alérgica

Si presenta picor, ardor, ojos llorosos, estornuda con frecuencia y tiene mucho flujo nasal, puede estar padeciendo de alergia o “hay fever” a la estación. Alergias a yerbas del prado y otros polens causan molestias. Los polens son frecuentemente los culpables de alergias causantes de irritación de los ojos, pero también hay otros causantes de éstas irritaciones. Reacciones alérgicas a medicamentos por ejemplo, producen picores inflamación. Los párpados y la conjuntiva son los lugares más comúnmente afectados por las reacciones alérgicas. La conjuntiva es una membrana que bordea la parte de adentro del párpado y se extiende sobre la parte blanca en el frente del ojo (esclera). La inflamación a la conjuntiva causada por una alergia es llamada: “conjuntivitis alérgica”.

La alergia es una reacción del cuerpo a una sustancia que es reconocida como “extraña” y quiere decir del cuerpo. Las reacciones alérgicas son importantes como parte del sistema inmune del cuerpo. Cuando usted es alérgico a algo, las defensas de su cuerpo reaccionan y producen substancias químicas potentes como la histamina. La histamina es primordialmente la responsable del picor, ojos llorosos y otros síntomas típicos de las ración es alérgicas.

Los Alergenos son aquellas substancias que causan reacciones alérgicas. Los alergenos más comunes se encuentran en el ambiente. Debido a la exposición de los ojos al medio ambiente, están frecuentemente involucrados con las reacciones alérgicas. Síntomas oculares pueden resultar de un alergeno que produce contacto directo con el párpado y la conjuntiva o puede ser parte de grandes reacciones alérgicas. Alergias de contacto ocular pueden ocurrir después de instilar o aplicar medicinas como gotas para los ojos o soluciones para los lentes de contacto. Alergenos provenientes del aire que pueden provocar síntomas en el ojo incluyen los siguientes: 1. Pasto, árboles, semillas de yerbas y polen, 2. Polvo de la casa., 3. Moho, 4. Pelos y plumas de animales y 5. Esencias. El mayor síntoma es el picor en el ojo. Adicionalmente a ésto, el individuo puede experimentar ardor y enrojecimiento de los ojos tanto como lagrimeo (exceso de lágrimas).

Los síntomas generalmente no asociados con conjuntivitis alérgicas incluyen dolor severa, descarga de materia infectada y disminución de la visión. La forma aguda parece ser el tipo más frecuentemente relacionado con las alergias estacionales. Causa de repente una suave y severa inflamación de la conjuntiva y los párpados. La conjuntiva aparece pálida pero los vasos sanguíneos están muy visibles. El paciente además, se estruja mucho los ojos, hasta con el puño, es un ardor a veces desesperante.

La forma crónica es menos común y potencialmente más severa que la conjuntivitis aguda. Esta es causada por un alergeno al cual la persona está casi siempre expuesta (polvo-comida-pelos, etc.) Como no ocurre en el tipo de conjuntivitis aguda en la crónica hay muy poca evidencia de inflamación. Sin embargo el picor y el ardor están presentes. La sensibilidad a la luz puede ser un problema. Estos problemas crónicos algunas veces son mal diagnosticados como el síndrome de ojos secos o conjuntivitis no alérgica.

Ocasionalmente, éstos síntomas son considerados inclusive como sicosomáticos hasta que el alergeno es identificado y abolido. Usualmente el dianóstico de la conjuntivitis alérgica es fácilmente hecho en un examen físico del paciente y con su historia médica. Además de los signos y síntomas característicos de la conjuntivitis alérgica, el paciente frecuentemente tiene una historia de otras condiciones alérgicas o alergias en su familia. Los exámenes pueden ser de ayuda para el diagnóstico cuando no se está muy seguro como puede ser en casos de conjuntivitis crónica. Un examen consiste en sacar un poco de tejido de las conjuntiva y teñirlo con un tinte especial de laboratorio para eosinófilos. Eosinófilos son una clase de células blancas de la sangre que están casi siempre presentes en tejidos afectados por reacciones alérgicas.

Además del diagnóstico de la reacción alérgica es de gran ayuda tratar de identificar la substancia que está causando la alergia.

Un alergista puede hacer pruebas de piel o algunas veces exámenes de sangre e intentar conseguir los alergenos causantes. La mejor ayuda para una alergia es tratar de reducir la exposición al alergeno (causante de la alergia). Mientras eliminar ciertos medicamentos o comidas puede ser posible, es mucho más difícil si el alergeno causante de la alergia es un polen que está ampliamente regado.

En éstos casos tomar medicina para disminuir la reacción alérgica puede ser necesario. En casos suaves de conjuntivitis alérgica, los síntomas pueden ser tolerables sin tratamiento. Si los síntomas llegan a molestar demasiado, el alivio temporal del picor puede obtenerse aplicando compresas frías en los ojos. Algunas personas en casos suaves o moderados pueden conseguir alivio a los síntomas usando lubricantes o gotas medicadas.

El medicamento más comúnmente usado es el que contiene una vasoconstrictor. Esta clase de droga reduce el tamaño de los vasos sanguíneos congestionados en la conjuntiva reduciendo la inflamación. Estos medicamentos se consiguen en gotas de ojos (colirios). Otros medicamentos pueden ser necesitados para reducir los síntomas de las conjuntivitis alérgicas agudas.

algunas gotas para los ojos combinan un vasoconstrictor y un antihistamínico. Los anithistamínicos alivian el picor y el lagrimeo bloqueando la acción de la histamina. Cuando la reacción alérgica abarca más que los ojos, los antihistaminicos por vía oral pueden ser de gran ayuda. El nuevo arsenal terapéutico ocular, incluye una gran variedad de colirios, hasta de coricosteroides. Lo importante es utilizar los medicamento con las instrucciones adecuadas del especialista, que es el oftalmólogo, para tratar de reducir las molestias a un nivel mínimo o tolerable con la cantidad menor de medicamentos.

(Para cualquier pregunta o comentario, utilice el fax 532-5959 o el e-mail: h.stern@codetel.net.do.)