Consolidemos la independencia

La independencia de un país no es un concepto estático. Desde su proclamación en adelante, necesita de permanente esfuerzo por preservarla y consolidarla. Las formas de dominio que justificaron la lucha por conquistarla no desaparecen de un trabucazo. Son causas mutantes, y del dominio militar haitiano se han transformado en una invasión pacífica que también es amenaza para nuestra integridad como nación, nuestra soberanía.

Por igual, la independencia necesita que se le defienda de otras causas que conspiran contra ella, como es el caso del narcotráfico, que envenena y corrompe instituciones y hombres, que amenaza la vigencia del Estado y la democracia.

 Es que la independencia ha pasado a ser un concepto más amplio y complicado, de múltiples vertientes. El dominio por la fuerza del fusil y la bota militar ha sido desplazado por medios más justificados. Por eso la independencia requiere actualización e innovación en sus medios de consolidación y defensa. Duarte, Sánchez, Mella, Luperón y los demás héroes de la gesta del 27 de febrero de 1844 encendieron la maquinaria libertaria y desarticularon el poder de dominio militar de entonces. Fue un punto de partida, un impulso para romper la inercia de la patria. Estamos, pues, convocados a luchar por consolidar nuestra independencia territorial, económica, cultural, de soberanía y nacionalidad.

 

Los derechos de los trabajadores

El hecho de que trabajadores que han sido víctimas de accidentes laborales ignoren que tienen acumulados más de cinco mil millones de pesos obliga a reflexionar sobre la precariedad de los servicios de información y orientación en materia de derechos laborales. La afirmación sobre la existencia de ese fondo que hiciera el doctor Elisaben Matos Díaz, director de la Administradora de Riesgos de Salud del Instituto Dominicano de Seguros Sociales, pone en entredicho el papel de los sindicatos y las autoridades laborales, pues no ponen al alcance de los trabajadores los conocimientos necesarios para reclamar sus derechos.

Después de la asistencia médica, lo primero que necesita un trabajador accidentado es una guía sobre los derechos que les asisten en esas circunstancias especiales. Es necesario que los expertos en asuntos laborales se pongan a trabajar de inmediato en el diseño de un sistema de orientación que elimine este lamentable estado de cosas.