CONSULTORIO DE FAMILIA

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Sicologa, Terapeuta familiar
Pregunta de la lectora:
Los hijos y muchos años de  matrimonio de por medio  son excusas  para mantenerse  unidos en relaciones de parejas conflictivas.  A pesar de saber esto, me cuesta tomar la decisión. Sufro pensar en dejar a mis hijos sin la presencia de su padre. No acabo de tomar la decisión.

Respuesta de la terapeuta: Tanto los hombres como las mujeres utilizan mecanismos psicológicos para justificar   sus comportamientos, tanto para los conflictos como para mantenerse en una relación.

Realmente hay que valorar la existencia de hijos y cómo es la situación económica. No para ser tomados en cuenta como una justificación para quedarse, sino para que se analice cómo se le comunicará a los hijos la separación y la explicación necesaria y justa a los hijos por qué la “pareja marital se separa”, mas no la “pareja parental”.

Cuando ambos padres son maduros, responsables y no triangulizan a los hijos, la relación padre-hijos, madre-hijos puede ser mejor.  Dependerá de la responsabilidad individual de cada adulto. El matrimonio o la convivencia bajo el mismo techo no garantizan una mejor relación entre padres e hijos. Habrá cambios porque no estarán bajo el mismo techo, pero estos cambios no necesariamente provocarán frustraciones o traumas a los hijos.

He escuchado mujeres decir que temen divorciarse por la creencia de que el padre no mantendrá la relación cercana con los hijos. Cuando exploramos la relación padre-hijos encontramos que es distante y poco afectiva. De manera que, la mujer sabe muy bien que él seguirá en la misma postura. Su decisión de quedarse en la relación  no es más que una justificación para no soltar lo que no quiere soltar.

Usted prefiere quedarse con un “padre imaginario” que vive bajo el mismo techo. No es más que su propia proyección, su construcción mental de mantener su “ideal de familia unida”. Respeto su deseo y derecho a fantasear, pero en su caso ha de autoconfrontarse entre su fantasía y la realidad.

En mi consulta he encontrado cientos de hijos que han expresado lo siguiente: ”si ellos no pueden estar juntos que se separen”, “me van a volver loco con sus discusiones”. Cuando crecen, dicen:”mis padres no debieron someternos a tanta presión”.

Haga una encuesta con cientos de niños y escuchará otras expresiones similares.

Pienso que es importante tomar en consideración los hijos, pero jamás usarlos como un subterfugio para usted justificar una decisión que no quiere tomar.