CONSULTORIO DE FAMILIA

Pregunta de la lectora: ¿A qué se debe mi baja autoestima y la falta de seguridad para mí misma y mi pareja?

Respuesta de la terapeuta: La autoestima se forma desde muy temprana edad. La autoestima de los padres influye sobre la de los hijos. Esta puede pasar de una generación a otra, aunque no implica necesariamente que no se pueda mejorar significativamente en las nuevas generaciones.

La autoestima, puede cambiar y elevarse cuando la persona la reconoce y busca los mecanismos para superarse.

Los padres con baja autoestima tienen dificultad para relacionarse y comunicarse asertivamente con sus hijos. Estos tienden a sentirse inseguros, falta de confianza en sí mismos, con escasa valoración y pobre aceptación. Es por ello que se suele asumir comportamientos que pueden ir desde sobreprotección, negligencia o malos tratos.

Estas conductas influyen sobre los hijos lesionando la autoestima. Así mismo como experiencias traumáticas frustrantes durante la infancia y la adolescencia la afectan.

La sobreprotección impide que los niños se sientan seguros porque los padres no les dejan realizar por sí mismos actividades propias de cada etapa de la vida. Ellos  terminan sintiéndose incapaces para lograr metas por sí solos. Los padres, de alguna manera, les impiden desarrollar habilidades y destrezas.

La negligencia o indiferencia de los padres los lesiona o genera heridas emocionales porque perciben falta de cariño al no ver sus padres atentos a sus cuidados.

Los malos tratos les hacen sentir que no les quieren porque les lastiman con pelas, insultos, descalificaciones, boches, entre otros.

Los niños pueden sufrir experiencias que les provocan sufrimiento psíquico o emocional, que, dependiendo de su impacto, puede influir en la autoestima.

Poco a poco, experiencia a experiencia, se erige la autoestima. Una vez conformada se asume como un estilo de vida que influye en los rasgos de personalidad del individuo como en la relación con otros. Forma  parte de una estructura mental y opera de manera automática con los demás.

Ahora bien, la pareja se elige en el mismo nivel de autoestima, no se puede apreciar en la relación algún desbalance entre uno y otro. Se puede observar una ligera diferencia; pero no tanto que no puedan convivir.

Usted está más consciente de su autoestima y la puede reconocer.

No se desmotive, todo lo contrario, que este reconocimiento le sirva para enriquecerla y mantenerla para su bienestar y de quienes le rodean.