CONSULTORIO DE FAMILIA

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Pregunta de la lectora: Yo no estaba buscando esto. Este hombre casado de quien soy amiga hace más de 20 años, tuvo una “crisis de edad media”. Su matrimonio estaba muerto. Me sedujo. Nos enamoramos como locos. Él  cometió tantos errores que su esposa descubrió todo, y como era de esperar, no se divorció. Me da mucha rabia, pues era impotente y yo lo curé, y ahora ella está disfrutando de un sexo que había muerto hacía tiempo, mientras yo quedé relegada a un lugar más lejano,  el último lugar en su vida.  No quiere que “su esposa sufra, ella es tan buena”. ¿Qué opina?

Respuesta de la terapeuta: Un alto porcentaje de personas que son infieles dicen, en principio, que no andaban buscando “ser infieles”.

Generalmente, las infidelidades ocurren con personas muy conocidas, cercanas, de confianza hasta para la familia.

La cercanía, el contacto permanente, el contarse sus historias personales, sufrimientos, soledades hacen a las personas vulnerables a entrar en este tipo de relación.

Olvidan activar los rituales de retracción, es decir, violan el límite de lo que estaba permitido dentro de esa relación de confianza.

La relación queda impregnada en sus inicios de una pasión desbordada que con el tiempo comienza a mermar. Luego aparecen los verdaderos personajes de la historia. Usted dice que la pareja descubre. No es así del todo. Él acepta que está siendo infiel.

Los rituales y rutinas en la pareja cambian de una manera tan significativa que la otra persona comienza a darse cuenta, y luego no resta sino aceptar la infidelidad.

En  primera instancia el infiel niega, pero llega un momento que el engaño se tiene que hacer público. Llega un momento que la mentira se hace insostenible, por el cambio dramático que trae a la familia.

Al descubrirse la traición, la familia reactiva  los mecanismos para reestructurarse,  logrando un nuevo equilibrio en el que “la amante” pasa a otra posición. Él no se separa, reconfirma su relación familiar.

Cuando la persona que engaña se da cuenta que puede perder a su  pareja con la que ha compartido toda la vida y esta se muestra dispuesta a retomar la relación, es difícil que se vaya  con la amante. 

Los celos se invierten,  la celosa pasa a ser usted. Probablemente seguirá en ese mismo estatus. ¿Estaría dispuesta a cambiar ese estilo de vida?