Consultorio de Familia

30_11_2015 HOY_LUNES_301115_ El País8 A

 Mi mamá y mi papá dicen que no entienden a las mujeres de ahora que quieren llevar una vida con libertad, trabajar, estudiar y tener los hijos sin quedarse en el hogar a cuidar de la familia. No creo que tenga que ser así. ¿Tienen razón?

Respuesta de la terapeuta: La función de la familia sigue siendo la misma, proteger, cuidar, criar y estimular a los hijos hacia su desarrollo físico y emocional, con el objetivo de que puedan alcanzar la autonomía y establecer vínculos seguros y confiables con personas distintas a la familia.

La mujer dominicana, en los últimos 25 o 30 años, ha ido asumiendo mayor conciencia de sus derechos, sobre todo, aquellos que les han facilitado el acceso a la educación, al trabajo y, en muchos casos, a la política. Han pasado de la vida privada a la vida pública. Esto ha traído cambios en la forma de ejercer las funciones de madres y esposas.

Percibimos a la mujer actual de una forma diferente a nuestros antepasados. Quizás, esta podría ser una de las razones por las que a sus padres, quienes pertenecen a otra generación, les cuesta comprender su actitud.

El concepto del deber de una mujer frente a la relación y las tareas del hogar ha ido modificándose. Tanto la mujer profesional, la que desempeña un oficio como la que estudia, busca alternativas para seguir hacia delante con sus planes. No ve solo que quiere desarrollarse, si no que es de beneficio para la familia, lo que se convierte en un principio que refuerza sus decisiones.

En tiempos actuales, en los que se destacan los derechos de las mujeres, su inserción social y política se han convertido en parte de la idiosincrasia femenina.

La mujer está rodeada de nuevas estructuras sociales y políticas que van generando cambios en su autopercepción, lo que le replantea una identidad diferente. La nueva generación de mujeres tiene una visión de sí misma distante a la de sus madres, en muchos casos.

Hoy las mujeres jóvenes y adultas se encaminan por la ruta de sus derechos, por lo menos, son sus aspiraciones.

La universalidad de los derechos humanos de las mujeres ha ido modificando el sistema de creencias que las induce hacia una ruta que preserva su autonomía, su derecho a elegir y su desarrollo.