Consultorio De Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta de la lectora:

Reconozco que tengo baja autoestima. Me he aislado por temor al rechazo. Suelo percibir tres signos de este en las personas. Cuando veo mujeres con buena autoestima me siento intimidada. Le confieso que tengo mucho miedo al rechazo. Quiero cambiar porque estoy muy sola.

Respuesta de la terapeuta:

La autoestima es la autopercepción positiva y la autoaceptación.
La persona construye su identidad en función de sus experiencias, valores, creencias, estilos afectivos y de afrontamiento ante la vida; son factores que una vez incorporados forman parte de la identidad.
En consecuencia, se interpreta lo que pasa fuera de sí desde la percepción personal. La mayoría de las veces lo que se piensa acerca de los demás no es más que el reflejo de lo que se piensa acerca de sí mismo. En otras ocasiones, son atributos que se desean tener.
Cuando se rechaza a una persona, lo acertado sería preguntarse ¿qué me molesta de esta persona?, lo que no soporta del otro no es más que alguna cualidad, comportamiento o actitud que usted no soporta de sí mima.
Observe sus comportamientos inconscientes que vienen contaminados por el ambiente familiar, social y cultural que no permean sus pensamientos. Parte de estos podrían ser de auto ataques: “No sirvo”, “tengo baja autoestima”, “No soy simpática”, “No soy agradable”, entre otros.
Estos pensamientos refuerzan la actitud negativa por años, es como una línea horizontal que ha forjado, una línea basada en la que sus pensamientos y respuestas son los mismos, sin observarse algún cambio. Es un comportamiento predecible.
Su vida la mantiene en el pasado y con un miedo vago hacia el futuro.
Tiene su presente, lo tiene bloqueado, paralizado y con bajas expectativas.
Cree todo lo que piensa, por lo que no ve posibilidad de salida y cambio.
Ahora lo más importante es plantearse una revisión de sus creencias y actitudes hacia usted. El pasado no lo puede cambiar, pero sí puede observarlo desde un ángulo diferente y crear una autopercepción diferente.
Acepte lo que piensa y siente, conozca a profundidad lo que les muestran sus emociones y cuáles son sus miedos aprendidos. Observe sus temores a ser juzgada y aprenda de ellos.
En vez de invertir en ellos, aprovéchelos para aprender y crecer.
Cambie sus creencias y notará resultados sorprendentes.
Su vida puede cambiar significativamente si usted se compromete.