Consultorio De Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta del lector

He visitado varios médicos por el deterioro de mi salud. Me mareo con facilidad, siento náuseas, dolor en el cuello, sensación de asfixia y adormecimiento de un brazo. Temo morir repentinamente. Me he aislado, prefiero estar solo. Los médicos no han diagnosticado una enfermedad, me recomiendan buscar ayuda psicológica. ¿Qué usted me recomienda?
Respuesta de la terapeuta:

Si usted se sometió a revisión médica y no encontraron evidencias de enfermedad, entonces, es el momento de tomar en cuenta los aspectos psicológicos que podrían incidir en la aparición de los síntomas descritos.
Por lo que usted describe podría tratarse de un proceso ansioso agudo que está afectando su funcionamiento cotidiano, por lo que debería considerar una evaluación por un profesional de la salud mental.
Los pensamientos o ideas propias y el cuerpo están interconectados. Lo que creemos lo experimentamos como una realidad y por consiguiente nuestro cuerpo reacciona en función de ellos. Nuestras reacciones fisiológicas refuerzan nuestros pensamientos.
Si usted sufrió algún suceso que le generara un trauma y una variedad de síntomas y no lo ha superado, es muy probable que al exponerse a una situación parecida reexperimente el acontecimiento como si estuviese ocurriendo. Las reacciones fisiológicas son muy parecidas a las experimentadas inicialmente.
La gravedad de los síntomas de ansiedad oscila entre leve, moderada o severa. A mayor severidad, mayor malestar e incomodidad psíquica asociada con las experiencias de la vida interna que tienden a ser preocupantes o confusas.
Por tal razón, recomendamos un proceso terapéutico para que pueda identificar qué evento traumático, doloroso padeció y qué quebrantó su integridad psicológica.
Si no superó la situación, existe una alta probabilidad de que la ansiedad sea generalizada. Se reacciona ante cualquier evento que dispare los síntomas.
El miedo que experimenta es una respuesta emocional a una amenaza inminente, real o imaginaria, mientas que la ansiedad es una respuesta anticipatoria a una amenaza futura (DSM-5, 2012).
El especialista y usted explorarán sobre los posibles acontecimientos que pudieran incidir en su malestar emocional y que disparan la ansiedad.
Los síntomas no aparecen porque sí, detrás de ellos hay una historia de dolor, de falta de aceptación o negación de acontecimientos dolorosos.
Un profesional especializado le facilitará explorar con cautela y respeto los acontecimientos que pudieron exacerbar y agudizar su ansiedad.