Consultorio de Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta del lector: Soy divorciado. Quiero mantener una buena relación con mis hijos. ¿Qué puedo hacer para mantener un buen vínculo? ¿Puedo ser un buen padre, aunque no vivamos juntos?

 

Respuesta de la terapeuta: Es muy valioso que usted mantenga una buena disposición para mantener el vínculo y reforzar el apego con sus hijos. La separación de la pareja no debe incluirlos a ellos. No se es expadre ni exhijo.

Mantenga la actitud de transmitirles confianza, seguridad y protección, pues mediante estas acciones usted demuestra qué tanto los ama y se preocupa por ellos.

Su comportamiento predecible y el acceso que tengan hacia usted afirmarán la construcción del vínculo. No pierda la perspectiva al pensar que por ser padre biológico lo amarán.

El amor surge de las interacciones interpersonales constantes que fortalecen el sentido de pertenencia establecido, del buen trato y la lealtad que se fortalece por el mérito acumulado de lo que usted hace por ellos.

Refuerce la autoestima, muestre una actitud empática y sintonice con sus emociones. Permita la expresión de estas en un ambiente de respeto. Recuerde siempre ser coherente y predecible.

En los casos de los padres separados es de mayor importancia evitar comentarios negativos sobre la madre o de hacerles preguntas en las que ellos perciban que usted busca obtener información.

Muestre una relación cordial hacia su expareja. Los hijos se sienten calmados y a gusto cuando los padres mantienen una buena relación.

Cuando usted le haga la promesa de que los buscará para pasear o disfrutar de un fin de semana, no los deje esperando. Si por alguna razón los planes tienen que cambiar, es preferible llamarles y explicarles. Dejarlos plantados sin explicaciones los confunde y los entristece.

Otro detalle para tomar en cuenta es no invertir mucho tiempo hablando por el celular con otras personas cuando esté junto a sus hijos. Muchos niños se quejan de que salen con sus padres y no interactúan debido a esta situación, por lo que prefieren no juntarse.

Cree espacios para practicar algún deporte o juego de su preferencia. Organicen juntos la agenda de paseos. A través de las actividades lúdicas se refuerzan los vínculos, se comparten momentos de humor, creatividad y alegría.
Usted puede convertir la paternidad en una experiencia amorosa, creativa y de encuentros agradables.

La inversión emocional y de tiempo rendirá frutos.