Consultorio de Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta de la lectora: Soy una madre divorciada con hijos mayores de edad. El padre no ha asumido su responsabilidad con ellos después del divorcio. He trabajado duro para complacerlos y proporcionarles lo que necesiten, incluso, tomé préstamos para comprarles sus vehículos. No se esfuerzan por trabajar, sin embargo, me hacen exigencias. ¿Cómo les ayudo a lograr su independencia?

Respuesta de la terapeuta: Su preocupación respecto a sus hijos es válida porque comienza a darse cuenta de que han crecido y de que tienen que asumir la responsabilidad por sus gastos y su independencia.

La etapa de padres con hijos adultos implica una dinámica distinta y requiere de ciertos ajustes que se correspondan con el ciclo de vida familiar.

En algunas madres productivas económicamente existe la tendencia a sentirse culpables cuando se han divorciado y a suplir, quizás en demasía, las necesidades de los hijos, pues creen que de esa forma compensan las carencias ante la ausencia del padre.

Subyace el pensamiento de que, “les suplo todo, estoy pendiente de que necesiten, prefiero sacrificarme, que me falte a mí y no a ustedes”. De esta manera, se transmite el rol sacrificial de madre que se percibe víctima de los hijos y del ex marido.

Ellos aprendieron que todo lo necesitado o pedido se suplía. Por otro lado, su empeño en compensar la hacía volcarse en atenciones con miras a complacerles para que no se sintieran tristes, sin considerar que a largo plazo esto podría tener consecuencias inesperadas.

Ahora bien, sus hijos han crecido, se creen con todo el derecho a que usted le siga supliendo sus necesidades de adultos como si fueran pequeños. Fue un aprendizaje que hay que desmontar y hacerles entender que esa etapa terminó.

Es importante que esté consciente de que no se trata de un abandono, ni de dejar de mostrarles atenciones especiales ni de tener una mala actitud como madre no de una razón para que se enojen con usted.

Si aparece el sentimiento de culpa y el temor a que sus hijos la abandonen o se enojen, le será muy difícil cambiar y asumir una postura que les indique: “Son adultos, mamá no puede mantenerlos de esa forma. Confío en que ustedes trabajarán y serán responsables de sus gastos. Mamá no puede más”. “Estaré aquí para ustedes, pero ahora nuestra relación será la de madre con hijos adultos”.