Consultorio de Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta del lector:Mi exnovia me expresó, cuando aún estábamos juntos, que yo no era empático, pues era incapaz de mostrar emociones en momentos importantes y que por eso no podía seguir conmigo. Después de esa experiencia el tema despierta mi interés. Me gustaría saber su opinión al respecto.

Respuesta de la terapeuta: Me parece muy favorable que usted muestre interés en conocer sobre la empatía, su funcionalidad y sus efectos en las relaciones interpersonales.
La empatía es una parte importante de la inteligencia emocional. Es la habilidad que permite saber cómo se sienten las otras personas, comprender las intenciones de los demás, predecir sus comportamientos y entender sus emociones. Además, permite una mejor interacción social (Baron-Cohen y Wheelwright,2004).
Es mejor conocida como la habilidad de ponerse en el lugar del otro. Es tener la capacidad cognitiva o imaginativa para lograrlo. Las personas empáticas tienen facilidad para comunicar, son tolerantes y mantienen relaciones interpersonales cálidas.
También tienen la capacidad de compartir las emociones negativas con otra persona y sintonizar emocionalmente con esta. En el caso de que la persona muestre una baja empatía o carezca de ella, los comportamientos y las reacciones emocionales difieren significativamente de la empática.
Este tipo de persona muestra incapacidad emocional para comprender y experimentar el estado emocional del otro. La calidad de la relación es pobre y su red social es deficiente. Es poco emotiva y emocionalmente distante. Muestra distancia y frialdad emocional excesiva, lo que incrementa la probabilidad de repercusiones negativas en su red social.
La pareja de una persona con baja empatía sufre mucho, percibe la inamovilidad afectiva, la indiferencia ante acontecimientos importantes que se suponen son de alegría o tristeza.
Generalmente, la persona no empática expresa que su pareja exagera, que no es para tanto y se distancia física y psicológicamente para evitar ofrecerle apoyo y mostrarle compresión ante la situación por la que atraviesa.
Incluso, hay personas que cometen hechos que causan dolor a la pareja y cuando les pregunta si están arrepentidas o reconocen el daño que han provocado, suelen decir que el otro miente o exagera. En caso de pedir perdón, no lo hacen porque lo sienten, sino porque hay que hacerlo.
Es recomendable que las personas revisen sus emociones y las respuestas empáticas para autoevaluarse. En caso de necesitar ayuda, deben buscar quien evalúe y oriente.