Consultorio De Familia

Consultorio De Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta de la lectora:

Como lectora le solicito que escriba un mensaje de Año Nuevo esperanzador.

Respuesta de la terapeuta:

El tránsito de Año Viejo a Nuevo es una representación mental que subyace en el imaginario colectivo, que data de miles de años y que para una gran mayoría de personas simboliza un antes y un después.

Me refiero a que fueron fechas elegidas por el hombre y se les asignaron significados de contenidos religiosos, culturales o históricos.

Las personas tienen altas expectativas de lo que acontecerá la hora exacta, no tan solo en la manecilla del reloj, sino más bien, en el universo emocional colectivo en el que al unísono se entra en una especie de éxtasis de la esperanza.

Se cree que ocurrirá un cambio mágico en las expectativas de vidas o de que se alcanzarán los sueños más anhelados.

Se da una especie de escisión o ruptura psicológica que separa el dolor emocional, las frustraciones del pasado para entrar en un éxtasis incontrolable como una reacción sicológica de despedir el pasado que no fue venturoso y entrar a un periodo de esperanza delirante.

Respecto al amor, le puedo decir que siempre existe la oportunidad de vivir libremente en armonía con la persona con la que se ha establecido un apego seguro.

También, de construir en cualquier relación interpersonal armoniosa el respeto por el otro, desarrollar la tolerancia como un ejercicio de comprensión mutua y resguardar la autonomía individual para preservar su Yo, sin perder el sentido de pertenencia.

Por otro lado, es posible mantener la sinceridad, la lealtad, el compromiso y el buen juicio crítico como comportamientos que contribuyan con la estabilización emocional personal y con relación al otro.

Además, mantener una actitud congruente con usted y los demás, así nunca se sentirá traicionada por usted misma. Esto favorecerá que los demás le respeten, porque usted no andará por la vida con ambigüedades y ambivalencias.

Como persona, considere que su vida tiene un propósito existencial, el cual ha de considerar para vivir en consonancia con él. De esta manera, su vida no le parecerá carente de sentido, sino que este designio le trazará las pautas a seguir en el transcurso.

Asuma el amor como la íntima convicción existencial de quién es y de cómo se relacionará con quien ha establecido un vínculo emocional y espiritual.

Reflexione y sea comprensiva.