Consultorio de Familia

Consultorio de Familia

Soraya Lara

Pregunta de la lectora: Decidí dejar a mi pareja. Durante la pandemia me di cuenta de que me maltrata psicológicamente. Además, es muy iracundo y no se controla.

Siento vergüenza de todo lo que me dice delante de nuestros hijos. Insistí mucho en buscar ayuda. Cuando le dije que me voy a separar porque necesito sanarme, respondió que quiere ir a la terapia. ¿Mantengo mi decisión?

Respuesta de la terapeuta: La exposición al maltrato, independientemente de su recurrencia provoca daño psicológico de corta o larga duración. Si la situación es severa puede ser irreversible.

Darse cuenta es importante porque permite que usted tome las medidas pertinentes para preservar su integridad psicológica y emocional, y la de sus hijos.
Respecto a la intención de usted buscar ayuda ahora cuando usted ha decidido separarse, realmente él tiene una oportunidad para modificar sus comportamientos maltratantes y controlar la expresión de la ira.

En cuanto a usted, quedarse o no junto a él, es una decisión que incidirá en su vida, en la de él y en la de sus hijos. Su decisión parte de una base importante, sentirse maltratada y vulnerada.

Usted puede tener ciertos parámetros para evaluar cambios mínimos, como por ejemplo, reconocer que la ha maltratado, que la última vez que le pidió perdón experimentó cambios notorios y no la volvió a agredir.

¿Qué implica cambiar? Comprometerse con sus psicoterapias, responsabilizarse por sus conductas, reconocer que es la única persona comprometida en frenar su comportamiento violento. Asumir que sentir ira no es motivo para justificar sus agresiones. Por otro lado, tendrá que revisar las distorsiones cognitivas que lo hacen justificar, minimizar y negar sus hechos.

Modificar sus pensamientos y comportamientos tomará un periodo, por lo que es recomendable que espere unos meses para confirmar si ocurrió el cambio.
Algunos hombres violentos reconocen que deben cambiar y saben cómo hacerlo, pero no hacen lo suficiente para lograrlo. Algunos autores llaman “contemplación” a este tipo de comportamiento de muchos agresores.

Muchos han aprendido a controlar la ira y a asumir su responsabilidad de no redirigirla hacia su pareja.

Si usted le comunicó su intención de separarse y le explicó la razón de su decisión, concédase su tiempo para recuperarse emocionalmente y evaluar con calma la situación, así le ofrece la oportunidad de que él asuma su proceso y cambie.