Consultorio De Familia

Consultorio De Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta del lector:

Mi esposa me exigió asistir a un psicólogo para tratar mi ira. Ella dice que cuando acudo mi comportamiento mejora. Reconozco que la he maltratado verbalmente, sin llegar a la agresión física. Al principio fui para complacerla. Ahora noto el beneficio. El terapeuta quiere conocer sobre mi relación con mis padres, mis hermanos y abuelos, ¿es esto importante?

Respuesta de la terapeuta:

Ese tipo de intervención la hace el terapeuta familiar formado en la teoría multigeneracional de Murray Bowen. Tiene mucho sentido porque comprende conocer el proceso familiar como unidad emocional y las pautas relacionales que pasan de generación a generación.

Cuando se asiste a un programa de psicoterapia voluntariamente y se logra tener conciencia del problema, el abordaje es eficaz a raíz, debido a que la responsabilidad asumida que favorece el cambio.

En cada sesión se generan reflexiones interesantes sobre su proceso emocional y cognitivo que facilitan la comprensión de lo que le sucede en la actualidad y su forma de reaccionar con la familia nuclear y la reactividad mostrada hacia su pareja.

Por supuesto, es asumir la responsabilidad sin atribuir la culpa a la pareja, pues el comportamiento se comprende en relación con las interpretaciones asumidas del comportamiento de ella y el significado atribuido.

Quiero hacer referencia a su comentario en el sentido de que reconoce que la ha agredido verbalmente, pero no físicamente, como si el primero no tuviese una connotación de gravedad en comparación con el segundo.

El maltrato verbal es complementado e intensificado por el comportamiento gestual y conductual.

¿A qué me refiero? A que mientras se grita y se dicen palabras amenazantes, de humillación o intimidación, se hacen ademanes con las manos que escenifican tipos de amenazas con golpes heridas, entre otras; las cuales son interpretadas de esa manera.

¿Qué implicaciones y finalidad tienen las amenazas? Intimidar, coartar, silenciar o atemorizar. Este tipo de pregunta da paso a nuevas unidades de análisis que le permiten ver más que las expresiones verbales.

La conciencia se amplía para verse a sí mimo en relación con su propio comportamiento y lo que interpreta de la conducta y las reacciones de su pareja.

El conocimiento abre las puertas para enriquecer sobre sí mismo y respecto a los demás.